enfoques del director

Sánchez y Zapatero en manos de Trump: EE.UU. tiene la llave para mandar al expresidente a la cárcel

Creado:

Actualizado:

Las paradojas de la vida. El archienemigo de Sánchez, Donald Trump, puede tener la llave del calabozo de Zapatero. Una decisión de EEUU puede ser clave para meter en prisión al expresidente y, de paso, para acabar de hundir a Pedro Sánchez.

El 18 de marzo de 2026, la agencia Homeland Security Investigations (HSI), dependiente de la Administración Trump, remitió a la UDEF el volcado completo del teléfono de Rodolfo Reyes, accionista venezolano de Plus Ultra. El juez José Luis Calama ya ha pedido utilizarlo como prueba en la causa que imputa a José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales. Ese móvil contiene los chats que desmontan la trama del rescate de 53 millones de euros públicos a la aerolínea y revelan cómo se movían influencias, pagos y certificados falsos en torno al expresidente.

No es casualidad. La misma Administración Trump que Sánchez humilló públicamente y a la que Zapatero combatió con su defensa incondicional de Maduro es la que ahora entrega las pruebas que la Audiencia Nacional necesitaba para imputar al exjefe del Gobierno. La colaboración de Washington ha sido quirúrgica: no solo el teléfono, sino información clave sobre la red que operaba entre Madrid, Caracas y Dubai. Fuentes judiciales y policiales reconocen que sin ese volcado el caso habría seguido estancado.

La imputación de Zapatero ya ha provocado registros en su despacho y su citación como investigado. Pero el verdadero terremoto llega de la otra orilla del Atlántico. Si EEUU decide ir más allá —y hay indicios de que Hugo “El Pollo” Carvajal aportó datos sobre pagos desde PDVSA y nexos con el Cartel de los Soles—, la extradición dejaría de ser una hipótesis lejana. La imputación española no es escudo automático. Una orden internacional de arresto convertiría a Zapatero en fugitivo o en preso.

Y Sánchez, que ha blindado a su mentor político, sabe que la caída de Zapatero no es solo simbólica: es el fin de una época. El PSOE se desmorona entre casos de corrupción y un expresidente que, paradójicamente, puede acabar entre rejas gracias al hombre al que más ha despreciado. Trump no necesita tuits. Le basta con dejar que la Justicia americana haga su trabajo. La vida, a veces, es justicia poética.