la mirilla
La imputación cada vez más cerca de Sánchez

Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska; el pasado 17 de agosto.
Los indicios sobre la mafia organizada desde el PSOE para buscar información comprometedora contra jueces, fiscales, guardias civiles o periodistas que investigaban la corrupción vinculada al Gobierno no dejan de acumularse.
Este lunes, el comandante de la Guardia Civil imputado en el llamado “caso Koldo”, Rubén Villalba, aseguró ante el juez que Leire Díez, la “fontanera”, le dijo actuar en nombre del “one” y le ofreció un ascenso a cambio de facilitar porquería para desacreditar a la UCO.
Estamos ante una declaración judicial que se incorpora a una investigación que, paso a paso, va estrechando el cerco sobre quienes pudieron dirigir o amparar aquellas maniobras.
La gran incógnita ya no es quién ejecutó las operaciones. La cuestión es quién las ordenó, quién las conocía y, sobre todo, quién se beneficiaba de ellas.
En democracia es iinaceptable que pueda existir una estructura dedicada a desacreditar a quienes investigan la corrupción. Así que los hechos señalan un escándalo que superaría con mucho cualquier caso de corrupción económica. Hablamos de un intento de erosionar a las instituciones encargadas precisamente de perseguir el delito.
Cada nueva declaración acerca un poco más la investigación al corazón político de Ferraz y a su “one”. Y cuanto más se aproxima, más insuficiente resulta el silencio del PSOE y de Pedro Sánchez. Negar ya no basta.
A.M. BEAUMONT