Derechos del no nacido, cuando el derecho avanza y el PSOE retrocede
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
La propuesta del Partido Popular para reconocer al concebido no nacido como realidad jurídica protegida no es una ocurrencia política ni una maniobra ideológica. Es una actualización técnica del ordenamiento, coherente con la jurisprudencia constitucional, con el Código Civil y con la doctrina consolidada sobre la protección gradual de la vida humana en formación.
En términos estrictamente jurídicos, es una iniciativa que refuerza la seguridad jurídica y corrige vacíos normativos evidentes. El PSOE, sin embargo, ha optado por la vía más fácil: negar la realidad para evitar el debate. Su rechazo no se apoya en argumentos jurídicos, sino en el viejo reflejo ideológico que les lleva a confundir cualquier avance normativo con una amenaza imaginaria.
La izquierda, una vez más, convierte la técnica legislativa en un campo de batalla emocional. Desde 1985, el Tribunal Constitucional ha reconocido que el concebido es un bien jurídico digno de protección. No es una entelequia ni un concepto metafísico: es una realidad biológica y jurídica que el Estado debe tutelar. La propuesta del PP se limita a desarrollar esa doctrina, otorgando al concebido un estatuto mínimo en ámbitos como herencias, beneficios sociales, responsabilidad civil y protección frente a delitos.
Nada que altere la regulación del aborto, nada que invada derechos consolidados. Simplemente, coherencia normativa. El PSOE, en cambio, prefiere mantener el ordenamiento en un limbo conceptual donde el concebido existe o deja de existir según convenga al discurso político del día. Esa incoherencia no es solo ideológica: es jurídicamente insostenible.
Un sistema legal serio no puede tratar al concebido como sujeto en unas normas y como inexistente en otras. La seguridad jurídica exige consistencia, y la iniciativa del PP la aporta. La reacción socialista revela un problema mayor: Cuando la izquierda no puede rebatir jurídicamente, recurre al eslogan y a la descalificación. Cuando no puede discutir la técnica legislativa, inventa el conflicto para polarizar la sociedad.
No puede entenderse que la izquierda y los 61 periodistas que siguen a rajatabla las consignas del gobierno, se opongan a una iniciativa que da derechos a aquellas mujeres que tienen problemas económicos para llevar adelante un embarazo, o que no se plantean la concepción de un hijo, a pesar de que lo desean, por tener miedo al futuro.
La propuesta del Partido Popular no va contra nadie, sino a favor de la mujer y garantizar su derecho a la maternidad. Se trata de una propuesta rigurosa, y la reacción del PSOE es simplemente mentir provocando miedo. Europa avanza hacia marcos más protectores y más racionales, porque es necesario el fomento de la natalidad para evitar el desierto demográfico. España, mientras tanto, queda atrapada en la resistencia doctrinal de un partido que teme que reconocer al concebido como realidad jurídica pueda obligarle a explicar por qué lleva décadas ignorando la jurisprudencia constitucional.
Cualquier mujer que quiera ser madre debe ser ayudada, porque no tener un hijo no puede ser una cuestión económica. Es en base a este principio por lo que se propone una ley nacional para que el concebido no nacido sea tenido en cuenta para acceder a beneficios familiares. Esta iniciativa ya se llevó a cabo en Galicia en el año 2011 con un rotundo éxito por eso es necesario que se aplique a nivel nacional. Esta futura ley ampliará derechos y dará seguridad a las familias.
Por eso no es comprensible que esta izquierda negacionista de ampliar derechos a las familias, no quiera mujeres libres que decidan apostar por la maternidad sin que una cuestión simplemente económica se lo impida. La libertad de las mujeres no puede ser restringida por el sectarismo de la izquierda que siempre quiere imponer su modelo social frente a la libertad de los ciudadanos a escoger libremente su modelo de familia.
El concebido no nacido no es un arma política. Es un sujeto de protección jurídica, y el Partido Popular ha hecho una propuesta conforme a Derecho, el PSOE, simplemente, prefiere mentir utilizando a la televisión pública y a sus 61 “legionarios mediáticos”.
Pero qué podemos esperar de un Gobierno cuya ministra de igualdad ha hecho unas declaraciones afirmando que “los hombres y las mujeres son especies distintas, y que el género masculino debe evolucionar ya que, al ser especies radicalmente distintas, hombres y mujeres no tienen mucho que ver”. Esto es el socialismo.