Sánchez entra en pánico: el segundo peor escenario posible para él, a punto de hacerse realidad
El PSOE da ya por inevitable su imputación como persona jurídica por el caso Leire, en la trama de las cloacas del partido. Este es, para Pedro Sánchez, el segundo peor escenario posible. El primero —su propia imputación personal— empieza a vislumbrarse como algo cada vez más probable al final del camino.
La imputación del partido como entidad jurídica supondría un golpe directo a la estructura que él controla. Según los indicios aportados por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, esa misma estructura se habría puesto al servicio de proteger los intereses del PSOE y del Gobierno a través de una presunta organización criminal dedicada a la financiación ilegal y a obstaculizar investigaciones judiciales.
Las evidencias acumuladas incluyen pagos desde las sedes del partido con facturas falsas, reuniones celebradas en sus instalaciones, comunicaciones reiteradas de altos cargos con la trama y el papel de Leire Díez como encargada de conseguir información reservada y presionar para alterar testimonios. Santos Cerdán aparece señalado como presunto líder de la red, mientras que el exjefe de gabinete de Sánchez, Juan Manuel Serrano, ha sido recientemente señalado por sus contactos asiduos con el entramado.
Desde el entorno socialista se intenta presentar el avance judicial como una persecución, lo que equivale a acusar a los jueces instructores de prevaricación. Sin embargo, la montaña de indicios —entre ellos testimonios de comisionistas que apuntan a que parte del dinero iba destinado al partido— hace que altos responsables socialistas vean ya inútil seguir negando la gravedad y anticipen que la investigación “va a ir a peor”.
La petición formal de imputación por parte de la acusación popular es inminente. Las próximas comparecencias de mandos de la Guardia Civil determinarán los siguientes pasos procesales. Sánchez entra en pánico porque sabe que este proceso no se detiene aquí y que el camino hacia escenarios aún más graves para él y para el partido que preside está ya abierto.