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La guerra de la IA entre EE.UU. y China

El presidente de China, Xi Jinping, recibe al de Estados Unidos, Donald Trump.

El presidente de China, Xi Jinping, recibe al de Estados Unidos, Donald Trump.Handout/White House

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Cuesta imaginar que el país más poderoso del planeta decida que su tecnología más valiosa en términos de código se quede en casa. Encerrada bajo llave, de momento. ¿Para qué? ¿Con qué intención? Y si seguimos rascando, puede resultar mucho más raro aún que, en cuestión de días, su gran rival político haga pública la suya… gratis. Abierta para que cualquiera se la descargue.

Pues ese es exactamente el escenario entre Estados Unidos y China con la Inteligencia Artificial. Durante años, la narrativa en tecnología ha sido muy simple: Silicon Valley inventaba y los chinos copiaban, con peor calidad pero mucho más barato. Todos contentos, había para todo los público y mercados.

Salto de calidad

Bueno, pues esa película se ha acabado. Hace unas semanas, la empresa china Z.ai lanzó GLM-5.2, un modelo de Inteligencia Artificial descargable, modificable y sin candados. ¿Y lo más peligroso e inquietante para los estadounidenses? Los análisis independientes lo sitúan prácticamente a la misma altura que los mejores modelos de programación y ciberseguridad hechos en Estados Unidos… a una fracción del coste, o gratis directamente.

Mientras China abre su tecnología de par en par, ¿Cómo responden desde Washington? Restringiendo la exportación de sus modelos más avanzados. Los más expertos en temas tecnológicos dirán: “vale, pero los chips son americanos”. Y es cierto. Nvidia domina el hardware. Pero aquí estamos en nuevo cambio de paradigma, que no está corriendo… está volando.

Durante tres años, Estados Unidos ha jugado al gato y al ratón con los controles de exportación de chips: los prohíbe, los permite, los vuelve a prohibir. ¿El resultado? El pues que el propio servicio de investigación del Congreso De Estados Unidos ya ha reconocido que esos controles no han sido capaces de frenar a China: al contrario le han obligado a construir su propia industria.

Mercado chino

Huawei y SMIC están escalando su producción de chips nacionales, y las proyecciones apuntan a que este mismo año podrían quedarse con más de la mitad del mercado chino. Y muy pronto a exportar a gran escala. El mercado en esto está cambiando también de color.

El logo de la empresa Huawei.

El logo de la empresa Huawei.DPA vía Europa Press

A Estados Unidos le ha salido el tiro por la culata: querían asfixiar a tu rival, y lo que han conseguido es que lo forzaron a volverse autosuficiente. O quien sabe, quizás solo estaban comprando tiempo porque saben que China es imbatible en producción y productividad. Pero lo cierto es que los asiáticos han salido reforzados de este nuevo pulso.

Y ahora viene la clave de esta guerra comercial. Entrenar y hacer funcionar la inteligencia artificial no consume chips: consume energía. Cantidades ingentes de energía. Y en este campo embarrado de la guerra energética, el marcador de oriente es humillante en contra de Occidente.

Guerra por la energía

China genera más del doble de electricidad que Estados Unidos. Un centro de datos en territorio chino paga menos de la mitad por la luz, y se construye, no en años, sino en meses. Estados Unidos, que llevaba dos décadas con una demanda eléctrica prácticamente plana, en cambio ahora tiene serios problemas para poder dar cobertura a algunos de sus territorios. Sus operadores de redes hacen sonar todas las alarmas porque el pico de demanda actual es inasumible para el sistema.

Un solo dato: en una reciente subasta de capacidad eléctrica en la costa este del país, los precios se dispararon más de un 800%... en un solo año.

Inversiones billonarias

¿Y en inversiones? Ahí sí, Estados Unidos manda, y por goleada. Solo cuatro empresas —Amazon, Microsoft, Meta y Google— invertirán este año unos 630.000 millones de dólares en centros de datos, según Morgan Stanley. La misma firma calcula casi tres billones de dólares en infraestructura de IA de aquí a 2028.

Logo de Amazon en Alemania.

Logo de Amazon en Alemania.DPA vía Europa Press

Pero ojo que esto también tiene trampa: de nada sirve un cheque de billones si el cuello de botella no es el dinero, sino los vatios. Puedes comprar el chip más caro del mundo. Lo que no puedes comprar de un día para otro es la red eléctrica que lleva 20 años descuidada.

Entonces, ¿quién va ganando la guerra? Hoy, de momento, Estados Unidos. Sigue por delante al producir los chips más avanzados. Pero el Consejo de Relaciones Exteriores estima que la ventaja se ha reducido a la mínima expresión en apenas siete meses. Siete meses…. En una carrera que hace dos años parecía que estaban a años luz. Esto cambia a una velocidad que resulta increíble.

Geopolítica

Llevamos meses hablando de esto como una guerra entre dos gigantes. Pero puede que estemos mirando el tablero equivocado. Porque mientras Washington y Pekín se pelean por quién desarrolla los mejores modelos de IA, China regaló los suyos. Los dos ‘imperios’ están convergiendo hacia lo mismo: usar la Inteligencia Artificial como arma geopolítica. Abren y cierra el grifo cuando les conviene.

¿Y el resto del mundo? Europa está atrasadísima. Casi que ni juega el partido. Y desde América Latina o África ven la vida pasar, ni siquiera están en la carrera. Los ciudadanos de a pie terminaremos por elegir entre modelos americanos o chinos como quien elige entre Coca-Cola y Pepsi.

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