la mirilla
Sánchez ha dimitido aunque siga en La Moncloa

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Ceuta. IVÁN ZAMBRANO - EUROPA PRESS 31/7/2026
La crisis de Ceuta sigue mostrando demasiadas imágenes que asustan. Pero ninguna tan grave como la de un presidente ausente, sobrepasado y aparentemente indiferente ante lo que ocurre en una parte de España.
Hay que repetirlo una y mil veces: Pedro Sánchez permaneció veintiséis días de vacaciones en La Mareta mientras Ceuta sufría una situación límite. Regresó finalmente a Madrid, convocó tarde al Consejo de Seguridad Nacional y anunció un mando único que nació ya resquebrajado por el enfrentamiento entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska. Ni siquiera sus ministros son capaces de ofrecer una misma versión sobre si el CNI había advertido o no de lo que podía suceder.
Después de semejante despliegue de autoridad, Sánchez volvió a preparar las maletas. Esta vez para marcharse unos días a seguir descansando en Andorra. Solo la publicación de sus planes y el escándalo provocado le obligaron a regañadientes cancelar el viaje.
No estamos únicamente ante una falta evidente de liderazgo. La pregunta es directa: ¿se comportaría así un presidente que pensara continuar mucho tiempo al frente del Gobierno?
Sánchez transmite la impresión de vivir fuera de la realidad. Como si los problemas de España ya no fueran con él. Como si Ceuta, el deterioro de su mayoría parlamentaria, la corrupción que rodea al PSOE o la gresca dentro del Consejo de Ministros fueran de una etapa política que considera amortizada.
Quizá por eso algunos comienzan a moverse. Óscar Puente ya ha dejado abierta públicamente la puerta a sucederle al frente del PSOE. Cuando un ministro airea sus aspiraciones mientras el líder todavía ocupa La Moncloa, algo se remuev por debajo.
Hasta el Congreso ha tenido que corregir la agenda del presidente. Sánchez pretendía comparecer el 9 de septiembre para explicar lo ocurrido en Ceuta. La Cámara le ha obligado a hacerlo el día 3. Ni siquiera pudo elegir cuánto tiempo más retrasar sus explicaciones.
España tiene presidente. Aunque cada día resulta más difícil saber es si el presidente sigue ejerciendo como tal.
A.M. BEAUMONT