Begoña y ZP, a Sánchez se le cae el techo
El Juez Juan Carlos Peinado
Un juez de instrucción ha enviado a Begoña Gómez a juicio por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación. Será un jurado popular quien decida sobre la esposa del presidente del Gobierno. No es una denuncia, una pesquisa inicial ni otro trámite menor. Es la apertura de juicio oral.
Casi al mismo tiempo, otro juez ha citado como investigadas a las dos hijas de José Luis Rodríguez Zapatero por el caso Plus Ultra. También ha ordenado un informe exhaustivo sobre las cerca de ochenta joyas intervenidas en el despacho del expresidente socialista, valoradas en más de 1,3 millones de euros, cuyo origen sigue sin aclararse.
Naturalmente, todos conservan intacta su presunción de inocencia. Pero políticamente la imagen es demoledora.
La mujer del actual presidente camino del banquillo. Las hijas de su principal protector investigadas. Y las joyas del expresidente, mito de valores para la izquierda y que ejerce como gran valedor político de Sánchez bajo la lupa judicial. Demasiadas casualidades, muchos sumarios y tantas explicaciones pendientes para quien llegó al poder prometiendo regeneración.
El cielo se rompe sobre Pedro Sánchez.
La Moncloa trata de presentar cada caso como un compartimento aislado. Habla de persecución, de jueces conservadores, de extrema derecha y de conspiraciones. Todo menos responder. Es el manual monclovita de siempre: desacreditar al mensajero cuando ya no se puede ocultar el mensaje.
Pero esta vez el ruido está demasiado cerca. Ya no hablamos únicamente de colaboradores, empresarios amigos o intermediarios desconocidos. La Justicia ha entrado en el círculo familiar y político más íntimo del sanchismo.
En La Moncloa se viven de manera dramática los últimos meses de un presidente. Sánchez aún ocupa el despacho, viaja, comparece y repite que seguirá hasta 2027. Pero todo cuanto le rodea desprende final de etapa. El Gobierno está agotado, el Parlamento bloqueado y los juzgados estrechan el cerco sobre quienes mejor representan el poder socialista de estos años.
Sánchez quiso levantar un muro. Pero se le cae el techo de su palacio.
A.M. BEAUMONT