EnfoquES de director
El peor Sánchez aprueba dos decretos de vivienda a sabiendas de que es el jaque mate
Hay un Sánchez de mitin y otro de WhatsApp. Hoy ha ganado el primero. El segundo ya sabía que esto era un disparate. El Consejo de Ministros ha aprobado dos reales decretos de vivienda tras un pacto de última hora con Sumar, que retrasó la reunión más de 60 minutos. El escudo antidesahucios llega hasta 2030. Hay prórroga de alquileres hasta 2028, veto a la compra de fondos y un segundo decreto con la renovación automática de contratos que exigían Yolanda Díaz y la acampada de Sol. El Gobierno no espera. Quiere el pleno extraordinario del viernes en el Congreso, en caliente, con Maricarmen en la foto. Eso no es valentía. Es cálculo electoral.
Sánchez no acaba de descubrir las consecuencias de lo que ha aprobado este martes. El 19 de diciembre de 2020 le escribió a Ábalos: “Conforme voy conociendo el acuerdo con Unidas Podemos sobre desahucios más me inquieta. Da la sensación de que es un negociazo para la okupación y para los grandes tenedores. Yo por ahí no paso”. Tres días después lo aprobó. Hoy no solo pasa: lo agranda hasta 2030.
A Sánchez le importa un bledo España. Le importa el relato y no perder la foto de la izquierda. Por eso trocea los decretos. Uno sale con papeletas de naufragio. El otro se maquilla por si Junts traga. Si el viernes PP, Vox y Junts tumban uno o los dos, el presidente tendrá su titular: yo lo intenté, las derechas lo impidieron.
Hay una pelea entre tres izquierdas para ver quién es más populista. Sumar empuja. Podemos exige más. El PSOE cede todo para no parecer el partido de los rentistas. Nadie habla de oferta ni de que el 92% del alquiler está en manos de particulares, ni de que la vivienda en alquiler se ha reducido más de un 20% en los últimos años mientras el precio se encarecía, de media, entre el 40 y el 50%.
El presidente que dijo “yo por ahí no paso” ha firmado el jaque mate al mercado. Si el viernes sale, España pagará una norma que él mismo consideró peligrosa. Si cae, denunciará a la derecha. En ambos casos busca una victoria para su relato, aunque suponga una derrota para su país.