Tellado ofusca a Bolaños con la mafia de los Rochos

El secretario general del PP, Miguel Tellado.
Cintia Rocho declaró durante cuatro horas ante la Guardia Civil. Pertenece a una familia de Badajoz conocida como el clan de los Rochos. Varios de sus integrantes han sido juzgados por tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Su padre y su marido murieron tiroteados en dos emboscadas en 2024, en medio de una larga rivalidad entre clanes. Desde entonces, esta mujer, atractiva, de melena negra, con cuatro hijos y millonaria (dice que le tocaron 17 millones del cupón de la ONCE), aparece como líder de la organización criminal.
Según informaciones periodísticas, Cintia contó a los agentes de la UCO que un hombre relacionado con la presunta trama de Leire Díez contactó con ella y le facilitó información privada sobre la jueza Beatriz Biedma. También datos sobre su vida que nadie reúne para enviarle una felicitación de cumpleaños. Hablamos de la magistrada que investigó en Badajoz al hermano de Pedro Sánchez.
La Guardia Civil analiza qué ocurrió. También tendrá que comprobar quién dio las instrucciones y hasta dónde pretendían llegar. La misma jueza Biedma se considera perjudicada y ya está personada como parte del proceso que instruye el juez Santiago Pedraz. El asunto exige hechos, pruebas y toda la prudencia que merece una investigación abierta.
Con este caso sobre la mesa, Miguel Tellado preguntó este miércoles en el Congreso a Félix Bolaños si había hablado con la Fiscalía para favorecer al clan de los Rochos. Quiso saber, además, si actuó por orden de Santos Cerdán o de Sánchez. Es una acusación de gravedad dirigida al ministro de Justicia.
Bolaños, cuando le llegó el momento de responder, se fue a Lezo, a Púnica, a Gürtel y, finalmente, a los decretos de vivienda. No aclaró si mantuvo esa conversación con la Fiscalía. Tampoco explicó de dónde sale la relación que Tellado le atribuye con esas gestiones.
Resulta muy sospechoso, insisto, que el ministro de Justicia, que tiene una manera mucho más sencilla de afrontar la pregunta, salga por peteneras. Echó balones fuera. En lugar de decir si habló o no habló con la Fiscalía sobre este asunto, trató, a modo de excusa, de embarrar el escenario político.
Estamos ante un asunto de tanta gravedad para nuestra democracia que no es posible que la oposición lo deje caer envuelto tras las innumerables noticias de corrupción que afectan al PSOE. Es un tema que traspasa cualquier límite moral y de sentido de Estado.
Si se confirma que alguien del socialismo recurrió a personas vinculadas a un clan de delincuentes violentos para intimidar a una jueza que investigaba al hermano del presidente, se habrán saltado todos los frenos que sostienen la vida democrática.
De momento, la jueza Biedma ya ha advertido a la Audiencia Nacional de que un miembro de los Rochos fue asesinado en plena operación del PSOE contra ella. También la magistrada ha enviado al juez Pedraz hasta 96 vídeos publicados en YouTube por los fontaneros de Ferraz para tratar de desactivar la investigación contra el hermano de Sánchez.
El secretario general del PP hace bien en emplearse a fondo para esclarecer hasta las últimas consecuencias de uno de los episodios en apariencia más turbios vividos en nuestro país desde la Transición.
Ojo: con el sanchismo en el poder, hasta lo que siempre hemos reservado para capítulos de novela negra debe ser seguido con lupa.
A. M. BEAUMONT