El Supremo aprieta a Sánchez: Bolaños y Albares tienen cinco días para obedecer con la ley de nietos

El Tribunal Supremo ha dejado claro que no está dispuesto a que Pedro Sánchez se ría de sus autos. En el auto de medidas cautelares de este 23 de octubre, la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha puesto un ultimátum de cinco días —hasta las 15 horas del 28 de octubre— a los ministros Félix Bolaños (Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes) y José Manuel Albares (Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación).
Deben entregar ya la relación nominal de las 163.020 personas que, a 1 de agosto de 2026, figuraban en el Censo de Electores Residentes Ausentes (CERA) tras haber obtenido la nacionalidad española de origen por la vía de la disposición adicional 8ª.1.1 de la Ley de Memoria Democrática, la llamada “ley de nietos”. Sin esa lista, no se puede depurar correctamente el censo para las elecciones del 29 de noviembre.
La Sala lo dice sin ambages: resulta “incomprensible” que, mes y medio después de los autos de 10 de septiembre y 12 de octubre, la Administración siga sin facilitar esos datos. El propio Abogado del Estado dio la cifra exacta, por lo que la Administración conoce perfectamente la identidad de estas personas. Solo se han revisado 31.390 expedientes y se han expedido 91 certificaciones que acreditan el exilio de los ascendientes sin aplicar la presunción discutida. El resto sigue en el limbo.
El Supremo permite el primer envío de documentación electoral entre el 24 y el 30 de octubre, pero exige que se advierta expresamente a estos electores de que su inscripción es provisional y de que solo podrán votar quienes obtengan la certificación consular en los términos fijados por la Sala. Al mismo tiempo, advierte a Bolaños y Albares de multas coercitivas de 1.000 euros reiterables y de la posible deducción de testimonio de particulares para exigir responsabilidades penales si no cumplen.
Sánchez ha jugado a ganar tiempo y a diluir el cumplimiento de las cautelares mientras se acercan las generales. El Supremo no se arruga: o entregan la lista o afrontan las consecuencias. El censo no es un instrumento al servicio del Gobierno; es la base de la certeza electoral. Quedan cinco días.