¿Hasta cuándo?
Estación de tren de Almería.
Andalucía y Almería no pueden seguir esperando: la deuda con nuestra tierra debe estar en el centro de las elecciones. No pedimos privilegios. Exigimos justicia, inversiones, infraestructuras y el trato exactamente igual que reciben otros territorios de España. El 29 tenemos unas elecciones generales en las que las promesas y proyectos de futuro deben concretarse en hechos y eso es lo que esperamos del futuro gobierno que salga de las urnas.
Andalucía no puede ser una comunidad de promesas incumplidas. Y Almería, por su parte, no puede seguir siendo la provincia que aporta empleo, riqueza, y exporta productos siendo la huerta de Europa, mientras permanece esperando infraestructuras que son imprescindibles para su desarrollo. En los presupuestos de la Junta de Andalucía para este año 2026, basados en el estudio de CEDEA, Andalucía tiene un déficit de financiación acumulado entre 2009 y 2023 de más de 15.000 millones de euros respecto a la financiación media ajustada por habitante.
Necesitamos, por tanto, un sistema de financiación justo, transparente y ajustado a nuestra población y también a nuestras necesidades de servicios públicos. No se trata de enfrentamientos entre comunidades, sino de garantizar que un andaluz tenga las mismas oportunidades en cuanto a sanidad, educación, dependencia y servicios públicos como cualquier otro ciudadano español. Y hemos visto en ocho años de gobierno socialista cuál es la situación real de nuestra tierra.
Concretamente Almería es la segunda provincia andaluza, detrás de Málaga, en producir riqueza y aportar al PIB andaluz, pero a pesar de eso sigue esperando. Almería es una potencia agrícola en el mundo, exportadora y empresarial. Nuestros agricultores alimentan a media Europa, nuestras empresas generan empleo y actividad económica y a pesar de todo seguimos padeciendo carencias difíciles de justificar.
Males endémicos que afectan a nuestra provincia como los retrasos de las comunicaciones ferroviarias, el problema del agua como cuestión de supervivencia económica, las imprescindibles mejoras en las carreteras e infraestructuras necesarias para nuestras empresas y el transporte. No podemos olvidar la necesidad de una red eléctrica que sea capaz de contestar la demanda de nuevos proyectos industriales y la posibilidad de instalación de nuevas empresas. Esta falta de capacidad de conexión eléctrica absolutamente imprescindible debe estar en la agenda de las futuras inversiones estatales.
Por todo ello las próximas elecciones del día 29 deben servir para exigir compromisos y no solo para escuchar promesas electorales que luego permanecen en el monte del olvido. Almería está ya saturada de declaraciones de buenas intenciones.
Necesitamos calendarios públicos de ejecución de infraestructuras, financiación justa para Andalucía, un plan estatal para inversiones hidráulicas, fechas concretas para las conexiones ferroviarias, mayor capacidad energética para la provincia, pero sobre todo necesitamos que los compromisos puedan ser comprobados. Porque no es lo mismo presupuestar que ejecutar y de eso los almerienses estamos ya escarmentados.
La cuestión no es solamente defender unas siglas políticas. Fundamentalmente se trata de defender a nuestros agricultores, nuestros empresarios, nuestros trabajadores, nuestros jóvenes, nuestras familias y, en definitiva, nuestro futuro. La pregunta que trasladaremos a nuestros candidatos es sencilla y compleja a la vez: ¿Cuánto dinero de va a invertir realmente en Andalucía y Almería? ¿Qué obras se van a ejecutar y en qué fechas estarán aproximadamente terminadas?
Porque ya ha llegado el momento de pasar de las musas al teatro, de las promesas a los hechos. Porque Andalucía ni ha pedido ni pide privilegios y Almería tampoco. Sin embargo exigimos igualdad, inversiones, respeto institucional y justicia territorial. Y todo el que quiera pedir el voto a los andaluces y a los almerienses debe empezar por explicar qué piensa hacer para saldar la deuda pendiente con nuestra tierra.
Opinión
Almería no puede seguir esperando: basta de promesas, queremos el tren
Luis Rogelio Rodríguez-Comendador