| 24 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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María Jesús Montero, en el Congreso
María Jesús Montero, en el Congreso

El infierno fiscal en la España de los 14.000 millones en chiringuitos

El sablazo que prepara el Gobierno se ceba con las clases populares especialmente y no roza el despilfarro, mientras, en chiringuitos, asesores y gastos superfluos.

| Fernando de Rosa Opinión

 

Siempre me ha llamado la atención la célebre frase de Karl Marx: “Solo hay una manera de matar al capitalismo, con impuestos, impuestos y más impuestos”. Esa es la filosofía del nuevo marxismo que gestiona las cuentas públicas en España a través de la ministra María Jesús Montero, que es especialista en destruir las economías que gestiona.

En España vamos camino del infierno fiscal que va a provocar un grave empobrecimiento social, puesto que de nuevo un gobierno socialista no sabe gestionar una crisis económica sin reducir gastos, solo aumentando la asfixia de las clases media y trabajadora como ocurrió en 1990 y en 2008.

La asfixia impositiva hunde la iniciativa privada y solo crea una sociedad subvencionada que se ve incapacitada de salir de la dependencia del Gobierno, perdiendo los ciudadanos su libertad. El método de cadenas fiscales  se las sabe muy bien la ministra Montero ya que la llevó a la práctica en su Andalucía natal.

 

Allí gestionó los impuestos andaluces a las órdenes de los condenados Chaves y Griñán, en los tiempos de los ERES fraudulentos y donde los impuestos de los andaluces se iban en compra de voluntades, cocaína, comilonas y prostitución , como queda reflejado en la sentencia en la que se condenó a una gran parte de la clase política socialista de Andalucía.

De nuevo volvemos al sistema de subir los impuestos en vez de ahorrar, así el claro ejemplo lo tenemos en que el actual gobierno es el más numeroso y caro de la historia, un gobierno de 22 ministros con cuatro vicepresidencias que sin duda son la mayoría desconocidos tanto de nombre como de gestión por los españoles, donde se han contratado 1.200 asesores a dedo, de los cuales 656 trabajan únicamente para propaganda de Sánchez. Y donde la vicepresidenta Calvo ha repartido 433.758€ en concepto de productividad entre sus altos cargos.

Para mantener un estado sobredimensionado, el gobierno ha decidido seguir la recomendación de  Karl Marx: “impuestos, impuestos e impuestos”. Su principal fijación son los autónomos, produciéndose la paradoja de que los que más pagarán en porcentaje sobre los ingresos serán los que menos ingresan, así según ATA , la principal asociación de autónomos en España, un autónomo que gane hasta 3.000€ al año tendrá que pagar un porcentaje de un 36%, un verdadero atraco fiscal.

En lugar de ensañarse con los españoles, reduzcan ministerios, asesores y los 14.000 millones que se dan en subvenciones a chiringuitos y amiguetes

Pero el hachazo se ceba en las clases populares; así el programa de estabilidad 2001-2004 del gobierno elimina uno de los compromisos de Sánchez de apostar por la sanidad pública, pues nos hemos enterado que en el documento remitido a Bruselas se prevé que más de 11.000 millones de €  no estarán disponibles para sanidad en los próximos años.

La previsión también es la subida de la luz, del gas, del gasoil, de refrescos azucarados, subida del impuesto de sociedades, subida de los impuestos del patrimonio, de los impuestos sobre matriculación, sobre la prima de seguros, sobre el uso del plástico de un solo uso, subida en donaciones y de transacciones financieras, subida del IRPF, recortes en las desgravaciones en los planes de pensiones, es decir un verdadero infierno fiscal.

La asfixia

Pero lo más grave  y antisocial de este gobierno es la pretensión de suprimir las declaraciones conjuntas del impuesto de la renta asfixiando a las familias más humildes , poner peajes en las carreteras que va a castigar a todos los ciudadanos por igual por el mero hecho de circular, y sobre todo eliminar el IVA reducido del 4% a productos básicos y a la hostelería, haciendo que paguemos un impuesto del 21%.

Es necesario que no nos mientan diciendo una cosa en España y otra en Bruselas, que Sánchez y su ministra “vampiro” María Jesús Montero, den la cara en el Parlamento, y en lugar de ensañarse con los españoles reduzcan ministerios, asesores y los 14.000 millones de € que se dan en subvenciones a chiringuitos y amiguetes sin rendición de cuentas. Cuando cumplan con esta exigencia tendrán legitimidad moral para plantear subir impuestos.