| 28 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños
El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños

Ensoñación

No es verdad que el gobierno independentista catalán haya renunciado al proceso independentista, sino que ha cambiado de estrategia para conseguir su fin último.

| Fernando de Rosa Opinión

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La sentencia dictada por la sala segunda del Tribunal Supremo en el denominado asunto del “procés”, puso de manifiesto que los líderes golpistas crearon una “ensoñación”  para que los ciudadanos catalanes no pudieran ver la realidad. Esa misma “ensoñación” es la que quiere crear el gobierno de Pedro Sánchez para que los ciudadanos aceptemos las cesiones a  los independentistas.

El creador de dicha realidad virtual es el ministro Félix Bolaños, cerebro de la operación “salvar al soldado Sánchez” y ejecutor de todas las cesiones a los socios radicales, para seguir en la Moncloa. Este ministro fue el responsable de la inconstitucionalidad del estado de alarma, el que cerró el parlamento y el portal de transparencia, creando el gobierno más opaco y autoritario desde la transición.

Ahora se dedica a lanzar el mensaje consistente en repetir que “el proceso independentista abierto en Cataluña ya ha terminado”, utilizando todas las terminales mediáticas sanchistas. Quiere que los ciudadanos entremos en la “ensoñación” que va tejiendo, como si se tratara de una tela de araña, y para ello, cuenta con la colaboración de los partidos independentistas que exigen cada vez más cesiones para colaborar en la trama de silencio con la que quieren engañar a la sociedad española.

Solo de vez en cuando, alguna estridencia de sus socios hace que los españoles reaccionemos con indignación, por ejemplo, cuando Otegi enseñó su verdadera cara al anunciar que negociaba con el gobierno “votos por presos”. De forma inmediata, los medios gubernamentales se dedicaron a enterrar la frase hasta que cayó en el olvido, y sin ningún problema, EH-Bildu ha apoyado los presupuestos, tanto del Estado como de Navarra

No es verdad que el gobierno independentista catalán haya renunciado al proceso independentista, sino que ha cambiado de estrategia para conseguir su fin último

Estamos en plena operación camuflaje creada por el ministro Bolaños, con la finalidad de blanquear al gobierno, pero es necesario denunciar dicha operación, porque no es verdad que el gobierno independentista catalán haya renunciado al proceso independentista, sino que ha cambiado de estrategia para conseguir su fin último.

Junqueras está exigiendo, para apoyar el presupuesto, la expulsión total del español de las aulas en Cataluña. Para ello, cuenta con la complicidad del ministro Bolaños y su estrategia de ir creando el relato con el que nos quiere convencer: es mejor ceder, ya que de lo contrario, volverá el enfrentamiento en Cataluña.

El siguiente paso será expulsar a la policía y la Guardia Civil del territorio catalán, por eso el gobierno ha acordado con la Generalitat aumentar un 20% el número de mossos d´esquadra. Así se creará el relato de que ya no hacen falta, puesto que la policía catalana es suficiente, desapareciendo otra pieza fundamental del Estado.

Sin duda, la cima de la negociación será cuando pongan encima de la mesa la expulsión del poder judicial de Cataluña, para ello están dando pasos encaminados a este fin.

'Quema de togas'

El primero se está ya consumando y consiste en realizar una fuerte presión para que los jueces y fiscales  abandonen sus juzgados, trasladándose a otros territorios. Para ello se hacen quema de togas, señalamientos en redes sociales e incluso en sus domicilios. Con esta estrategia han conseguido una verdadera desertización de la Justicia en dicha comunidad autónoma.

El segundo paso es coaccionarlos con expedientes disciplinarios e incluso con expulsión de la carrera, si sus sentencias no se acomodan a la realidad de Cataluña, como quedó patente en el Senado en una  moción de ERC-BILDU, que escondía una tremenda amenaza para estos profesionales.

Un poder judicial catalán

Pero el tercer y último paso es el de consecuencias más terribles y consiste en la creación del poder judicial catalán, cuyo presidente sería nombrado por el “parlament”. Esta petición ya estaba en el Estatut que apoyaron los socialistas, siendo presidente Zapatero y que fue declarado inconstitucional.

Esta hoja de ruta para mantener a Sánchez en la Moncloa y articulada por Bolaños está en marcha, pero para que se materialice es necesario que los españoles vivamos en la “ensoñación” de que el “procés” ha muerto.