Mala praxis médica: la niña que murió y los errores que seguimos callando

Cartel en la clínica dental donde fue tratada la menor
El caso de la menor de seis años muerta por la sedación en una clínica dental de Alzira (Valencia) ha puesto el grito en el cielo y la lucha por la mala praxis de quienes no deben ni conocen lo que representa la ética médica y la profesionalidad.
Posiblemente una sepsis de un fármaco contaminado cuyo anestesista los robaba en otros centros. Se le acusa de homicidio imprudente y a la directora Lidia Cruz de omisión de socorro. Una situación de negación de auxilio y socorro he vivido en Galicia con un familiar al que un antibiótico le dio ahogo y alergia.
Llamo a urgencias y no viene nadie médico sino dos MIR que miran para ella y dicen que no le harán nada. El ahogo aumenta y llamo dos veces más y me dicen lo mismo: que no le van a poner Urbason ni nada. Le subo oxígeno y al día siguiente ya la atendieron, aunque querían ponerle un betabloqueante al que tenía intolerancia, que le bajó la tensión a 7 y provocó disnea. Con 11 de tensión máxima es ilógico un antihipertensivo.
Demasiadas malas praxis tapadas y es hora de distinguir los buenos médicos de quienes juegan con la vida y la muerte. Esta menor de seis años requiere justicia. Otra menor se salva por ir al hospital. Hay errores médicos bestiales y hay que atajarlos y que la Medicina no pierda su sentido y origen humanista y de respeto a la vida. Sé que levantará ampollas, pero yo quiero una presidenta del Gobierno de la Nación y es Isabel Díaz Ayuso, que ganaría por goleada. Ni es época de sentimentalismos sino de realidades. Es mi opinión, tan respetable como otras.