El sencillo truco que regula tu cuerpo tras una comilona: "15 minutos que lo cambian todo", según Omar Tayara, entrenador físico
El entrenador físico del Hospital Universitario Viamed Santa Elena, Omar Tayara, desmonta mitos sobre el ejercicio en Navidad y propone estrategias simples, eficaces y científicamente avaladas para mantener la salud, el metabolismo y el bienestar emocional durante las fiestas

El hambre extrema antes de las comidas festivas es uno de los errores más comunes, alerta Omar Tayara, quien recomienda evitar el ayuno prolongado para no llegar con hiperfagia
No necesitas matarte en el gimnasio ni sufrir la culpa cada vez que repites turrón. Según Omar Tayara, una caminata de 10–15 minutos tras una comida abundante es suficiente para generar efectos metabólicos significativos. Él asegura que "es de las intervenciones más eficaces que existen".
Durante las fiestas navideñas, donde se dispara la ingesta de carbohidratos simples y grasas, el cuerpo entra en una montaña rusa metabólica. "La glucosa postprandial puede elevarse significativamente", señala Tayara. ¿La solución más inmediata y accesible? "Más movimiento". Caminar a ritmo conversacional después de comer activa los transportadores de glucosa en el músculo, reduce la glucemia, disminuye el almacenamiento de grasa, mejora la digestión y reduce el reflujo. Una intervención sencilla con múltiples beneficios que no requiere ni ropa deportiva.
Omar Tayara y el papel del ejercicio físico en Navidad
"El cuerpo humano no entiende de vacaciones, responde a estímulos", afirma el entrenador físico. Según su planteamiento, el sedentarismo navideño no es inevitable, solo necesita una reorganización. "En estas fechas tenemos algo que normalmente escasea: tiempo. No se trata de mantener la estructura habitual, sino de reorganizarla".
El experto propone entrenamientos más cortos, mayor frecuencia de movimiento diario, fuerza funcional en casa y aprovechar actividades familiares como caminatas o partidos improvisados. En un contexto en el que "el consumo de carbohidratos simples aumenta", la actividad física adquiere un papel regulador clave para la sensibilidad a la insulina y la oxidación metabólica. El ejercicio en estas fechas es una herramienta para regular el apetito, reducir el estrés, mejorar el descanso y compensar el aumento calórico natural.

Omar Tayara, experto en ejercicio clínico, defiende el entrenamiento como “tratamiento de salud y de longevidad”, especialmente en épocas como la Navidad
Un enfoque metabólico, emocional y realista
Más allá del físico, Tayara recalca el impacto del ejercicio en el estado emocional. "El deporte actúa como un modulador emocional. Libera dopamina, serotonina y mioquinas con efectos neuroprotectores y antidepresivos". En un periodo cargado de estímulos y desequilibrios, el movimiento es también "casi terapéutico". Explica que "ayuda a gestionar discusiones familiares, reducir estrés por compromisos sociales, mejorar autoestima y equilibrar estados emocionales intensos".
Y cuando se trata de sobrevivir sin remordimientos, el especialista es claro: "Nadie hace un planning navideño, pero es la herramienta que más cambia la conducta". Recalca la importancia de anticipar dónde se estará cada día, planear el movimiento, registrar pasos y comida.

Las cenas navideñas, cargadas de calorías y emociones, pueden compensarse con hábitos simples como caminar después de comer, según el entrenador Omar Tayara
La comida, el alcohol y los errores más comunes
El mayor error nutricional durante las fiestas, advierte Tayara, es "saltarse comidas para compensar y luego llegar con hiperfagia a la cena". Aconseja no ayunar sin control, sino "regular cantidades, priorizar proteína y vegetales, y evitar dulces continuos, alcohol diario y picoteo constante".
También desmonta mitos sobre el alcohol: "Una sola borrachera puede hacerte perder dos días completos de mejora", asegura, explicando cómo afecta al sistema nervioso, deshidrata, bloquea la recuperación muscular y reduce la fuerza, la técnica y la coordinación.
Proteger el hábito deportivo: una inversión a largo plazo
Para Tayara, "el deporte ya no es una opción: es un tratamiento de salud y de longevidad". Insiste en que el entrenamiento híbrido (fuerza y aeróbico) es el arma más eficaz contra el envejecimiento. "El músculo es nuestro órgano endocrino más potente. Perder masa muscular es acelerar el envejecimiento".
Sus efectos van mucho más allá de lo estético. Mejora la sensibilidad a la insulina, protege articulaciones, libera mioquinas con beneficios antiinflamatorios y cardiovasculares y eleva la tasa metabólica basal.
"Proteger el hábito deportivo no solo mejora tu vida ahora, literalmente determina la vida que tendrás dentro de 10, 20 o 30 años".