La doctora Andrea Reyes alerta sobre el humo de los incendios: "Una mascarilla quirúrgica no te protege del humo"

La doctora Andrea Reyes explica por qué las partículas PM2.5 del humo de los incendios en Madrid pueden alcanzar los pulmones y agravar problemas respiratorios y cardiovasculares

Humo del incendio de Villanueva de los Castillejos llega hasta Huelva capital. REMITIDA / HANDOUT por AYUNTAMIENTO DE HUELVA Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 08/6/2026AYUNTAMIENTO DE HUELVA

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Los incendios que afectan a Madrid, Ávila y otras zonas de España no solo están dejando imágenes devastadoras de montes calcinados y cielos teñidos de naranja. También han provocado un deterioro significativo de la calidad del aire, obligando a miles de personas a permanecer confinadas o a extremar las precauciones frente a un enemigo que no siempre se ve: las partículas PM2.5. Las autoridades han insistido en limitar la exposición al humo y seguir medidas de protección mientras persista este episodio de contaminación atmosférica.

La doctora Andrea Reyes, médica especializada en Medicina Estética y Regenerativa y divulgadora sanitaria conocida como @dr.pride.pe, ha querido trasladar un mensaje de solidaridad a todas las personas que están viviendo de cerca esta emergencia.

"Antes que nada, quiero enviar toda mi solidaridad a las personas que están viviendo de cerca los incendios en Madrid, Ávila y otras zonas afectadas. Ver el cielo cubierto de humo y respirar olor a cenizas genera preocupación, y con razón."

La especialista recuerda que el principal peligro no siempre es visible. Las partículas PM2.5 son contaminantes extremadamente pequeños (con un diámetro inferior a 2,5 micras) capaces de penetrar profundamente en los pulmones hasta alcanzar los alvéolos. Parte de estas partículas pueden incluso atravesar la barrera pulmonar y acceder al torrente sanguíneo.

Este proceso puede desencadenar inflamación sistémica, aumentar el estrés oxidativo y agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, especialmente en personas vulnerables. Diversos organismos sanitarios llevan años alertando de que la exposición prolongada o intensa a estas partículas incrementa el riesgo de complicaciones médicas, una situación que se agrava durante los grandes incendios forestales.

Qué recomiendan los expertos frente a las partículas PM2.5 durante los incendios en Madrid

Las recomendaciones difundidas por la doctora Andrea Reyes coinciden con las emitidas por las autoridades de salud pública y emergencias.

La primera medida consiste en permanecer en espacios cerrados siempre que sea posible. Reducir la exposición al aire exterior disminuye la cantidad de partículas inhaladas durante los episodios de humo intenso.

También se aconseja mantener puertas y ventanas completamente cerradas para impedir que el humo entre en la vivienda. Si se utiliza aire acondicionado, debe activarse el modo recirculación para evitar que el sistema introduzca aire contaminado desde el exterior.

Cuando sea imprescindible salir, la protección respiratoria adecuada es una mascarilla FFP2 o FFP3 correctamente ajustada al rostro. Las mascarillas quirúrgicas convencionales no ofrecen una protección suficiente frente a las partículas PM2.5, ya que están diseñadas principalmente para evitar la transmisión de gotas respiratorias y no para filtrar partículas finas en suspensión.

Otra recomendación importante es evitar realizar ejercicio físico al aire libre mientras la calidad del aire sea deficiente. Durante el esfuerzo respiramos varias veces más aire por minuto, lo que incrementa notablemente la cantidad de contaminantes que llegan a los pulmones. Estas pautas coinciden con las recomendaciones oficiales difundidas durante la emergencia por humo en Madrid y Ávila.

Las personas más vulnerables a las partículas PM2.5 necesitan extremar las precauciones

No toda la población presenta el mismo nivel de riesgo frente a este tipo de contaminación.

Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), patologías cardiovasculares, adultos mayores, mujeres embarazadas y niños constituyen los grupos más sensibles a los efectos del humo.

En ellos, incluso exposiciones relativamente breves pueden desencadenar crisis asmáticas, empeorar enfermedades respiratorias ya existentes o aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Por este motivo, los especialistas recomiendan seguir de forma especialmente estricta las medidas preventivas y consultar con un profesional sanitario si aparecen dificultad para respirar, dolor torácico, tos persistente o cualquier síntoma preocupante.

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Mientras continúan las labores de extinción y la evolución del humo sigue condicionando la calidad del aire en distintas zonas, proteger la respiración se convierte en una medida de salud pública tan importante como mantenerse informado a través de los canales oficiales.