| 23 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Joan Ribó (Compromís) y María José Catalá (PP) se disputan la alcaldía de Valencia
Joan Ribó (Compromís) y María José Catalá (PP) se disputan la alcaldía de Valencia

Encuesta: El tirón de Ribó salva por los pelos la alcaldía para Compromís

El PP ganaría las elecciones con más de 9.000 votos de margen sobre el segundo y llegaría a los diez concejales; no obstante, no gobernaría ni con el apoyo de los seis ediles de Vox

| H.G. Edición Valencia

Compromís perdería 3.081 votos en la ciudad de Valencia si hoy se celebraran las elecciones locales; no obstante, seguiría superando los 100.000 sufragios, mantendría sus actuales diez puestos de concejal en el hemiciclo y salvaría la alcaldía, ya que el PSPV-PSOE se conserva inamovible con sus siete actas de edil. Por tanto, ambos sumarían los mismos munícipes que tienen en este mandato.

Sería la principal conclusión del barómetro realizado por Demoscopia Servicios este semana, del 21 al 25, para ESdiarioCV en la capital autonómica, donde, al contrario de lo que sucedería en Castellón, tal como explicaba ayer este periódico tras el sondeo realizado, no cambiaría el gobierno.

A sus diez puestos podría sumar, si se repitiera, por ejemplo, el acuerdo de la Comunidad de Madrid, el apoyo de los seis concejales que lograría Vox, que duplicaría sus votos y triplicaría sus actuales dos escaños. Entre PP y Vox alcanzarían los 16 ediles, por lo que quedarían a uno de la mayoría absoluta.En Valencia se acerca ese momento, con un Partido Popular al alza, que ganaría las elecciones. La formación que preside María José Català a escala local obtendría 112.780 votos, lo que significa más de 9.000 de diferencia por encima de Compromís. Con ese resultado, y a pesar de la distancia creciente que va marcando con la candidatura de Ribó, el PP se quedaría en diez concejales, dos más que los que tiene en la actualidad, acercándose al undécimo pero empatando en ese aspecto con Compromís.

 

No pueden esperar el apoyo de Ciudadanos, ya que, al igual que también ha ocurrido en la autonomía madrileña, sufriría una hecatombe de tal envergadura que desaparecería del hemiciclo municipal. Perdería 56.897 sufragios respecto a los que logró en los comicios de mayo de 2019, lo que se traduce en una caída de 15 puntos en intención de voto y en el adiós a sus seis puestos de edil actuales. Desaparecería de la escena plenaria valenciana al cosechar poco más de 11.000 votos y no llegar ni a los tres puntos porcentuales, muy lejos del 5% necesario.

Le ocurriría como a Podemos en 2019, formación esta última que, por cierto, continuaría muy lejos de conseguir representación municipal, ya que sigue con su tendencia a la baja, perdería alrededor de 4.000 votos y apenas rebasaría el 3% del total de sufragios.

Esta intención de voto parte de la base de una variable confirmada en la actualidad pero no ratificada para mayo de 2023, cuando tengan lugar los próximos comicios: que Joan Ribó encabeza la candidatura de Compromís.

Si observamos el resultado de la valoración de líderes políticos municipales podemos encontrar una de las claves de por qué la coalición gubernamental salvaría la alcaldía a pesar de que el grupo compromisario ya no sería el más votado.

En esta tabla ninguno de los aspirantes a levantar la vara de mando en 2019 logra el aprobado; no obstante, quien más lo roza es el actual alcalde, Joan Ribó, que consigue 4,7 punto de valoración. Con esa estimación, Compromís perdería 3.000 votos respecto a 2019, que compensaría con los 4.137 que ganaría el PSPV-PSOE. 

En cualquier caso, la presencia de Joan Ribó al frente de la candidatura de su coalición en 2023 no está confirmada ni por él mismo que, con sus 73 años actuales, no se atreve a anticipar qué hará dentro de dos. De no liderar él la lista, la situación podría variar ostensiblemente. Y si Compromís baja de los 100.000 votos casi con toda seguridad perdería, como mínimo, uno de sus escaños, con lo que la situación, previsiblemente, daría un vuelco a favor del PP. El factor Ribó, por tanto, resulta decisivo. La valoración del alcalde no  obstante va a la baja. En marzo, Ribó obtuvo un 5,1 y ahora suspendería con un 4,7. 

En ese listado de valoración le siguen la portavoz socialista Sandra Gómez (4,3) una décima menos que en hace cuatro meses, la aspirante a alcaldesa por el PP, María José Catalá (4,1), -gana seis décimas respecto al sondeo de marzo-; el candidato de Ciudadanos, Fernando Giner (3,2) y el cabeza de lista de Vox, Pepe Gosálbez (2,8).