26 de Julio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Ximo Puig, Ana Barceló y Mónica Oltra
Ximo Puig, Ana Barceló y Mónica Oltra

El rumor del adelanto electoral aterriza con el zumbido de una mosca en Valencia

El adelanto electoral circula por los pasillos de la Generalitat como si del zumbido de una mosca se tratase. Los miembros del Consell lo escuchan, pero nadie ve (o quiere ver) lo que trae

| Jonathan Martínez Edición Valencia

La posibilidad del adelanto electoral circula por el Palau de la Generalitat como si del zumbido de una mosca se tratase. Todos los miembros del tripartito valenciano lo escuchan. En función del día, el sonido se intensifica o disminuye. Pero nadie ve a la mosca, o nadie la quiere ver. Algunos, incluso, rechazan su existencia. La opción más viable: abrir una ventana y dejarla ir. Sin embargo, tampoco parece convencer esta posibilidad. Es como si, después de tanto tiempo, el ronroneo que circula por los pasillos del Consell se hubiese convertido en un sonido apacible.

Ximo Puig ya ha anunciado que “no parece razonable” convocar elecciones anticipadas mientras se está en un proceso de recuperación de la pandemia, e ironiza sobre el asunto: "Si pudiera convocar algo, sería adelantar las vacaciones no las elecciones". Por su parte, la vicepresidenta Mónica Oltra descarta posicionarse al respecto y sostiene que si el jefe del Consell niega la posibilidad del adelanto en la Comunitat antes de 2023 “está todo dicho”. Y también ironiza: “Las garantías, a los electrodomésticos, en política es otra cosa».

A cualquiera le podría parecer extraño tanta broma en mitad de un conflicto motivado por intereses partidistas, pero ya saben lo que dice el refrán : Entre broma y broma la verdad se asoma. No son sólo palabras, los hechos también evidencian cierto riesgo en el incumplimiento del acuerdo firmado por el Botánico. El tema más candente que tienen encima de la mesa a día de hoy es el debate sobre cómo llevar a cabo la reversión a la gestión pública del Departamento de Salud de Torrevieja. El presidente Ximo Puig tuvo que aplazar la discusión de la creación de la Empresa Pública propuesto por la Conselleria de Sanitat ante las críticas de Podemos y Compromís. Un hecho vinculado a la falta de comunicación en el seno del Consell que se puso de manifiesto cuando Mónica Oltra denunció en redes sociales haberse enterado “por la prensa” del fin del toque de queda. 

Ahora las decisiones adoptadas en Moncloa han pasado a condicionar también la agenda política valenciana, tal como se ha apreciado en la sesión de control al Ejecutivo en Les Corts. La polémica subida en la tarifa de la luz deja al tripartito en una situación muy comprometida que les exige, de nuevo, marcar distancias entre socios. La posición más complicada, sin duda, es la de Puig, que tiene la obligación de acatar la disciplina de partido alineándose con la estrategia de Pedro Sánchez aún sabiendo del perjuicio electoral que le va a suponer. 

En el caso de Podemos, pocos cambios más allá de seguir haciendo oposición dentro del propio Gobierno. Lo han hecho toda la legislatura y en ello continúan. Esta misma semana el ministro de Consumo, Alberto Garzón, teniendo capacidad para evitar el encarecimiento eléctrico, publicó un Tweet que ha generado un aluvión de respuestas, tanto por parte de seguidores de su formación, Unidas Podemos, como por parte de políticos y simpatizantes de la oposición. En el mismo, decía: "Desde Unidas Podemos estamos preocupados por los precios de los suministros básicos para las familias trabajadoras. Seguimos empujando para todas las medidas que rebajen la factura de la luz: como han pedido los sindicatos y otros actores es necesario adelantar la hora valle".

En definitiva, que la estrategia nacional y autonómica de la formación morada consiste en presentar una especie de activismo político dentro del Gobierno sin llegar a plantear una solución real. Posiblemente, este sea uno de los motivos por el que los expertos ubican a Podemos como uno de los partidos más perjudicados en caso de producirse el adelanto electoral en la Comunidad Valenciana.

Por parte de Compromís, reina el silencio. Nadie quiere saber nada, ni de subidas de la luz ni de adelantos electorales. Son conscientes de la necesidad de contar con el PSOE y, precisamente, ello les impide oponerse frontalmente. Bien es cierto que resulta sorpresivo por la negativa constante que mantuvieron desde la oposición frente a las subidas impositivas. 

Algunos rumores apuntan también a un posible acuerdo pactado entre Mónica Oltra y Ximo Puig para adelantar elecciones en un contexto en el que las encuestas cada vez sitúan en mejor posición al PPCV y hace peligrar una mayoría de izquierdas. Muchas incógnitas abiertas que nadie se atreve a resolver.