El pueblo medieval de Castellón que brilla en la Guía Michelin por sus carnes a la brasa
La Guía Michelin distingue a tres restaurantes del interior de Castellón, donde la carne roja a la brasa y los productos locales son los verdaderos protagonistas

La carne roja a la brasa de encina, reconocida por la Guía MICHELIN, es el emblema gastronómico del interior de Castellón.
No hay nada que nos guste más que unir comida y viajes. Hace poco os hablábamos de un pueblo alicantino famoso por su risotto de berro y gamba roja, uno de los platos más memorables según la Guía Michelin. Ahora, en el interior de Castellón, un encantador pueblo amurallado que parece detenido en el tiempo se ha ganado un lugar en el mapa gastronómico de España. Morella no solo deslumbra por su imponente castillo y las murallas medievales que abrazan el casco histórico. La Guía Michelin lo ha señalado con claridad: aquí se come bien, a buen precio y con respeto absoluto por el producto local.
Tres restaurantes del municipio ostentan la distinción 'Bib Gourmand', un reconocimiento que premia la calidad gastronómica unida a una excelente relación calidad-precio. Entre ellos destaca un nombre propio: el Mesón del Pastor, donde las carnes rojas a la brasa de encina, una técnica que realza su sabor, lo han convertido en referencia para los amantes de la cocina auténtica.
Patrimonio medieval con vistas al Mediterráneo
Más allá de la mesa, la localidad ofrece un recorrido monumental difícil de igualar. Su entramado urbano conserva soportales, calles empedradas y casas de piedra que conducen inevitablemente hacia el Castillo.
El viaje histórico se completa con joyas como el acueducto de Santa Lucía o las pinturas rupestres de la Vella, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Tres restaurantes Michelin que ponen sabor al viaje
La distinción de la Guía Michelin se reparte en tres espacios muy distintos:
- Mesón del Pastor. El gran santuario de la carne roja. La brasa de encina aporta a sus cortes una intensidad y autenticidad que le han valido un lugar destacado en la guía. Además, organiza jornadas gastronómicas centradas en la caza, las setas y la trufa negra.
- Daluan. Que combina tradición y modernidad en una propuesta donde el recetario local se refuerza con productos de temporada. Sus jornadas gastronómicas son una cita imprescindible y su terraza, uno de los rincones más buscados del casco histórico.
- Vinatea. Ubicado en una casa del siglo XII rehabilitada, ofrece un menú degustación que reinterpreta el recetario de la zona con una mirada contemporánea. Comer en su interior porticado es vivir una experiencia que une historia y creatividad.