Ahorro en tu viaje
¿Merece la pena el CityPass de Nueva York? ¿Cuánto te ahorras?
Museos, miradores, cruceros y la Estatua de la Libertad: ver lo imprescindible de Nueva York puede salir caro. Te cuento cómo ahorrar dinero y tener todas tus reservas y entradas organizadas en el móvil sin complicarte durante el viaje.

La Libertad iluminando al mundo, la icónica diosa verde de Nueva York.
Si estás preparando tu primer viaje a Nueva York, probablemente ya habrás visto que muchas de las grandes atracciones tienen entradas bastante caras y que, además, hay que gestionar las reservas una por una en diferentes webs.
El CityPass es una tarjeta turística que agrupa varias de las visitas más populares de la ciudad en un solo pase, lo que en muchos casos permite ahorrar y simplificar el proceso. En lugar de comprar cada entrada por separado, adquieres un pase digital que llevas en el móvil y que se escanea en cada atracción mediante un código QR. El funcionamiento es bastante sencillo.
El pase incluye cinco atracciones en total: dos están siempre incluidas y otras tres puedes elegirlas entre varias opciones. Las dos visitas fijas son el observatorio del Empire State Building y el American Museum of Natural History. A partir de ahí, puedes escoger tres experiencias más entre seis alternativas que van desde miradores hasta museos o un crucero por la bahía.
Una vez que utilizas el pase por primera vez, tienes nueve días consecutivos para completar las cinco visitas, lo que da bastante margen para organizar el itinerario sin prisas.
Cuándo compensa el CityPass
Aquí tienes un cuadro con las atracciones, sus precios habituales y un ejemplo de coste total en función de las actividades elegidas:

Comparativa de precios
Suele compensar cuando tienes pensado visitar las dos actividades incluidas y, además, eliges tres de las opciones con el precio de entrada más alto. Ahí es donde más se nota el ahorro. Pero incluso si no eliges las más caras o decides no entrar en el Museo de Historia Natural, seguirás pagando menos que comprando las entradas por separado. Suele ser especialmente útil si es tu primer viaje a Nueva York, estás al menos tres días y quieres subir a varios rascacielos, visitar museos y hacer un crucero por la bahía.
Más allá del precio, hay otro punto a tener en cuenta. Puedes hacer tus reservas desde la app y llevar todas tus entradas en el móvil. Solo tienes que enseñar tu QR, lo que facilita la organización del viaje.
Cómo elegir bien las tres atracciones opcionales
Al seleccionar las tres visitas adicionales conviene pensar en el tipo de viaje que quieres hacer.
- Si quieres disfrutar de las mejores vistas: elige el Top of the Rock Observation Deck.
- Si te interesa la historia de la ciudad: combina la visita a la Statue of Liberty y Ellis Island con el 9/11 Memorial & Museum. La salida del ferry está muy cerca del Memorial.
- Para una experiencia panorámica: opta por el crucero de Circle Line Sightseeing Cruises.
También hay alternativas interesantes como el Intrepid Sea, Air & Space Museum, dedicado a la aviación y el espacio, o el Solomon R. Guggenheim Museum, una referencia del arte moderno en la Quinta Avenida.
A continuación, te cuento un poco más sobre cada una para que puedas decidir cuáles encajan mejor en tu viaje.

Imponente de día, iluminado de noche: dos versiones del Empire State.
Empire State
Una de las ventajas menos conocidas del CityPass es que permite visitar dos veces el observatorio del Empire State Building el mismo día: una durante el día y otra por la noche. Esto permite contemplar el skyline con luz natural y regresar después para ver la ciudad iluminada, dos experiencias completamente distintas desde el mismo punto.

Un viaje por la historia del planeta entre ciencia, fósiles y biodiversidad.
Museo americano de Historia Natural
El CityPass permite acceder al museo y a una de sus actividades o exposiciones especiales, como por ejemplo el mariposario, lo que convierte la visita en un recorrido muy completo por la historia del planeta.

Vistas desde Top of the Rock: Empire y SUMMIT en primer plano; al fondo, Manhattan y la Estatua de la Libertad.
Top of the Rock
Además, tiene otra ventaja importante: suele haber menos colas que en otros miradores y la experiencia es más cómoda. Si puedes, intenta subir al atardecer, cuando la luz cambia sobre los rascacielos y la ciudad empieza a encenderse poco a poco. Es uno de esos momentos que justifican por sí solos el viaje.

Estatua de la Libertad: si de lejos impacta, a sus pies la experiencia es sobrecogedora
Estatua de la Libertad e Isla de Ellis
Hay otros ferris que se acercan a la estatua, pero que no permiten el desembarco. Con este podrás pasear prácticamente a los pies de la “diosa verde”, que debe su color a la oxidación del cobre, que le da un aspecto único y la protege.

Los estanques ocupan el lugar donde estaban las Torres Gemelas.
Museo y Memorial del 11S
Si no entras al museo, aun así, compensa acercarse. El memorial al aire libre es gratuito y permite ver de cerca los estanques y el ambiente del lugar. Además, justo al lado se encuentra el intercambiador Oculus, cuya arquitectura blanca y futurista de Calatrava, que representa el vuelo de un ave, contrasta con el carácter solemne del conjunto.

Historia naval y espacial sobre el Hudson a bordo del Intrepid.
Intrepid Sea, Air y museo del espacio
Es una visita bastante interactiva, interesante incluso si no eres especialmente fan de la aviación. Y desde la cubierta del portaaviones tienes unas vistas diferentes del río Hudson y del perfil oeste de Manhattan.

Arquitectura en espiral y arte moderno en uno de los museos icónicos de Nueva York.
Museo Guggenheim
Si finalmente no optas por entrar, hay un pequeño truco: puedes acceder al vestíbulo antes del control de entradas y asomarte al interior para ver la espectacular estructura en espiral. Acércate y disfruta al menos del edificio.

El skyline de Manhattan desde el agua, una perspectiva diferente.
Crucero Circle Line
Es una buena forma de descansar un poco de caminar sin dejar de hacer turismo. Además, permite entender mejor la forma de Manhattan y ubicar muchos de los lugares que seguramente ya hayas recorrido a pie.
Nueva York no es una ciudad barata, pero elegir bien cómo moverte por sus atracciones puede marcar la diferencia entre un buen viaje y uno realmente inolvidable.