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EPCOT: la vuelta al mundo en un día en Walt Disney World

México, Japón, Marruecos, Francia o Canadá. EPCOT permite recorrer once países en una sola jornada y demuestra que uno de los viajes más sorprendentes de Orlando no requiere pasaporte.

Once países, un lago y la sensación constante de viajar.

Once países, un lago y la sensación constante de viajar.Victoria Peñalver

Victoria Peñalver
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Son las doce del mediodía y acabas de salir de una pirámide maya en México. Diez minutos después observas una pagoda japonesa reflejada en el agua. Un poco más tarde tomas un café frente a la Torre Eiffel y, antes de caer la tarde, escuchas música en directo junto a un pub británico. La vuelta al mundo en un día existe y está en EPCOT.

Cuando piensas en Disney es fácil imaginar princesas, castillos y largas colas para subir a una atracción. Por eso EPCOT sorprende tanto. Lo más probable es que llegues esperando un parque temático y acabes sintiendo que has hecho un pequeño viaje alrededor del mundo.

Situado en Walt Disney World Resort, este parque rompe con casi todos los tópicos asociados al universo Disney. Nació con una ambición poco habitual en un parque temático: combinar innovación, ciencia, tecnología y cultura internacional en un mismo espacio. Aunque EPCOT mantiene ese espíritu en varias de sus áreas, su propuesta más original se encuentra junto a la gran laguna de World Showcase, donde once países recrean algunas de las culturas más fascinantes del planeta.

World Showcase permite recorrer once países en una sola jornada.

World Showcase permite recorrer once países en una sola jornada.Walt Disney World

Y es precisamente ahí donde merece la pena detenerse. Porque EPCOT ofrece algo difícil de encontrar en cualquier otro lugar: dar la vuelta al mundo en unas horas sin necesidad de pasaporte.

El parque donde viajar es más importante que correr

La primera vez que uno entra en EPCOT suele cometer el mismo error que en cualquier otro parque temático: mirar el mapa buscando cuál es la atracción más popular. Pero basta con caminar unos minutos para comprender que aquí las reglas son distintas.

Mientras otros parques están diseñados para encadenar una atracción tras otra, EPCOT invita a pasear. A detenerse. A observar. A descubrir.

Como ocurre en el resto de los parques Disney, la aplicación oficial resulta casi imprescindible para consultar tiempos de espera, gestionar reservas y organizar la visita, especialmente si se quiere disfrutar de algunas de las atracciones más populares. 

La aplicación te ayudará a minimizar las colas de las atracciones más populares.

La aplicación te ayudará a minimizar las colas de las atracciones más populares.Walt Disney World

Sin embargo, este uno de los pocos parques de Orlando donde merece la pena guardar el móvil en el bolsillo durante un rato y simplemente caminar. De hecho, algunos de los mejores momentos del día suelen llegar cuando dejas de mirar el mapa y empiezas a explorar.

Pocos parques temáticos ofrecen una experiencia comparable. Mientras otros transportan al visitante a castillos de cuento, galaxias lejanas o mundos de fantasía, EPCOT propone algo mucho más inusual: viajar por el mundo real. Su gran protagonista no es un personaje ni una saga cinematográfica, sino la curiosidad por descubrir nuevas culturas, sabores y formas de entender el mundo.

Además, tiene una ventaja que no siempre resulta fácil encontrar cuando se viaja en familia o con amigos: consigue poner de acuerdo a personas con intereses muy distintos. Es un parque donde, mientras unos pueden estar viajando por Francia otros recorren el espacio exterior junto a los Guardianes de la Galaxia.

La esfera geodésica da la bienvenida a un viaje único.

La esfera geodésica da la bienvenida a un viaje único.Victoria Peñalver

Aunque World Showcase es la parte más conocida del parque, EPCOT es mucho más que un viaje alrededor del mundo. Sus otras áreas están dedicadas a la innovación, la naturaleza y la tecnología, fieles al espíritu con el que nació el proyecto. Allí se encuentran la icónica esfera geodésica que se ha convertido en uno de los símbolos de Disney y algunas de sus atracciones más populares. 

Once países alrededor de una laguna

El corazón de EPCOT es World Showcase, una enorme laguna rodeada por once países recreados con un nivel de detalle sorprendente, que te lleva en un viaje continuo de continente en continente.

No se trata únicamente de fachadas bonitas. Cada pabellón intenta trasladar al visitante a una parte concreta del mundo mediante arquitectura, gastronomía, música, espectáculos y tiendas temáticas. En cierto modo, recorrer este parque recuerda a una Exposición Universal permanente, donde cada país exhibe una pequeña muestra de su identidad, aunque aquí el viaje está pensado para disfrutarse los 365 días del año.

El recorrido comienza en México, donde una gigantesca pirámide maya da la bienvenida a los visitantes. En su interior se esconde una de las mayores sorpresas del parque: una plaza iluminada por una noche permanente que parece transportada directamente desde una ciudad colonial mexicana. Es uno de esos lugares donde resulta fácil olvidar durante unos minutos que fuera sigue brillando el sol de Florida.

Disney nunca desaparece del todo durante el viaje.

Disney nunca desaparece del todo durante el viaje.Victoria Peñalver

Aunque World Showcase recrea países reales con notable fidelidad, Disney nunca desaparece por completo. No es extraño encontrarse al Pato Donald vestido con traje tradicional mexicano, a personajes de Frozen en Noruega o a Remy paseando por Francia. Son pequeños guiños que recuerdan que, por mucho que estés viajando por el mundo, sigues estando en Disney.

A partir de ahí, EPCOT invita a cambiar de continente cada pocos minutos. Pasas de los fiordos escandinavos de Noruega a los templos imperiales de China, presididos por una espectacular recreación del Templo del Cielo de Pekín, antes de llegar a las plazas y edificios inspirados en algunas de las ciudades más emblemáticas de Alemania e Italia.

Tres países, tres culturas y apenas unos minutos de distancia.

Tres países, tres culturas y apenas unos minutos de distancia.Victoria Peñalver

Las callejuelas de Marruecos, con sus mosaicos y patios llenos de detalles; las terrazas francesas presididas por la silueta de la Torre Eiffel; los pubs y jardines del Reino Unido; y los paisajes inspirados en la naturaleza canadiense terminan por hacerte olvidar que sigues en Florida.

En el centro del recorrido aparece el pabellón de Estados Unidos, que actúa como eje del viaje y marca el paso hacia algunos de los rincones más bellos del parque.

Japón, uno de los rincones más serenos y sorprendentes de EPCOT.

Japón, uno de los rincones más serenos y sorprendentes de EPCOT.Victoria Peñalver

Personalmente, pocos me impresionaron tanto como Japón. Sus jardines, templos y pagodas consiguen transmitir una serenidad difícil de encontrar en un parque temático. Es uno de esos lugares donde apetece detenerse unos minutos antes de seguir caminando.

Lo verdaderamente sorprendente no es la fidelidad de los edificios o de los restaurantes, sino la facilidad con la que terminas entrando en el juego. Al cabo de unas horas dejas de pensar en pabellones y empiezas a hablar de países. "Vamos a Japón", "quedamos en Francia" o "comemos en México" se convierten en expresiones completamente naturales.

Emociones para todos los públicos: del vértigo al viaje inmersivo

Aunque World Showcase sea el alma de EPCOT, el parque también alberga algunas de las atracciones más populares de Orlando. Lo interesante es que hay opciones para perfiles muy diferentes: desde quienes buscan adrenalina hasta quienes prefieren experiencias inmersivas aptas para toda la familia.

Guardianes de la Galaxia: una dosis de adrenalina en un parque pensado para viajar.

Guardianes de la Galaxia: una dosis de adrenalina en un parque pensado para viajar.Victoria Peñalver

Para los amantes de las emociones fuertes, Guardians of the Galaxy: Cosmic Rewind es la gran estrella de EPCOT y una de las montañas rusas más innovadoras de Disney. Combina giros, aceleraciones hacia adelante o hacia atrás, música y efectos visuales en una experiencia intensa que suele figurar entre las mejores atracciones de Florida. No es recomendable para quienes se marean con facilidad y conviene revisar la app oficial antes de la visita para evitar largas esperas.

En el interior de la icónica esfera geodésica que da la bienvenida al parque se encuentra Spaceship Earth, un recorrido por la historia de la comunicación humana desde las primeras civilizaciones hasta la era digital. Una propuesta tranquila que conecta con el espíritu original de EPCOT: aprender, descubrir y mirar al futuro.

Frozen Ever After, en Noruega, es un tranquilo recorrido en barco por el universo de Anna y Elsa que suele figurar entre las atracciones favoritas de las familias. Ideal para quienes buscan disfrutar de la ambientación sin necesidad de emociones fuertes, encaja perfectamente en el pabellón inspirado en los paisajes escandinavos.

Si hubiera que elegir una atracción capaz de resumir el espíritu de EPCOT, esa sería Soarin' Around the World. Los visitantes despegan suavemente frente a una gigantesca pantalla y sobrevuelan algunos de los paisajes más espectaculares del planeta. El viento en la cara, el olor de la hierba recién cortada, la bruma de una cascada que alcanza al pasajero o la sensación de movimiento consiguen que, por momentos, resulte fácil olvidar que se está dentro de una atracción. No hay grandes velocidades ni emociones extremas, pero sí una experiencia difícil de olvidar.

París desde la perspectiva de Remy, el famoso ratoncillo chef.

París desde la perspectiva de Remy, el famoso ratoncillo chef.Victoria Peñalver

Para quienes prefieren la inmersión y la narrativa, o para descansar después de otras experiencias más intensas, Remy's Ratatouille Adventure, en Francia, permite ver el mundo desde la perspectiva de Remy, el ratoncillo protagonista de Ratatouille, en un recorrido por cocinas, restaurantes y tejados parisinos. La combinación de escenarios físicos, proyecciones y efectos visuales la convierte en una de las experiencias más originales del parque. Aunque sin grandes caídas ni movimientos bruscos, la aventura reserva alguna sorpresa inesperada.

Para adentrarse en el mundo maya, Gran Fiesta Tour, en México, es una pequeña travesía en barco inspirada en la cultura mexicana y protagonizada por los personajes de Los Tres Caballeros. Permite seguir viajando y ofrece además un agradable descanso después de varias horas caminando.

Quizá esa sea una de las grandes virtudes de EPCOT. Pocos parques consiguen combinar la sensación de estar viajando por el mundo con algunas de las experiencias más avanzadas de Disney.

Mucho más que un parque temático

Mientras otros parques apelan a la nostalgia o a la adrenalina, este apuesta por algo diferente: la curiosidad. Por eso suele convertirse en uno de los favoritos de los adultos que viajan a Orlando y también de quienes buscan una experiencia menos frenética.

Esa sensación de viaje también se vive a través de la gastronomía. Cada país cuenta con restaurantes, cafeterías, puestos de comida y especialidades inspiradas en su cocina. Tacos mexicanos, dulces franceses, sushi japonés, platos marroquíes o recetas tradicionales británicas forman parte de una oferta difícil de encontrar en cualquier otro parque temático del mundo.

No hace falta correr de una atracción a otra. No hace falta planificar cada minuto. A veces basta con caminar junto al lago, descubrir un nuevo país al doblar una esquina o sentarse en una terraza mientras el sol comienza a caer sobre la laguna.

EPCOT no pretende sustituir un viaje real alrededor del mundo. Pero consigue algo quizá más valioso. Despertar las ganas de hacerlo.

Después de recorrer México, Japón, Marruecos, Francia o Canadá en una sola jornada, resulta difícil salir del parque sin una nueva lista de destinos pendientes. A mí me ocurrió precisamente eso con Japón. Llegué atraído por sus templos y jardines y me fui con la sensación de que algún día tendré que conocer el país real.

Y ese es, quizá, su mayor logro. Porque mientras otros parques invitan a escapar de la realidad durante unas horas, EPCOT consigue que quieras explorarla.

El Castillo de Cenicienta: de día, icono; de noche, puro espectáculo.

El Castillo de Cenicienta: de día, icono; de noche, puro espectáculo.Victoria Peñalver

El plan perfecto para terminar el día

Como EPCOT suele cerrar antes que Magic Kingdom, merece la pena aprovechar las últimas horas del día para acercarse al Castillo de Cenicienta. Podrás disfrutar del desfile nocturno y de Happily Ever After, uno de los espectáculos más populares de Walt Disney World. Conviene consultar la programación oficial antes de la visita, ya que los horarios varían según la época del año.
Los autobuses Disney y el monorraíl son las formas más cómodas de desplazarse entre ambos parques.
Desde el Walt Disney World Swan Reserve, la icónica esfera de EPCOT domina el horizonte.

Desde el Walt Disney World Swan Reserve, la icónica esfera de EPCOT domina el horizonte.Victoria Peñalver

Un hotel estratégico para moverse por Walt Disney World

Dormir dentro de Walt Disney World permite reducir desplazamientos y disfrutar más de la experiencia. Una alternativa interesante es el Walt Disney World Swan Reserve, integrado en el complejo Swan and Dolphin y gestionado por Marriott. Desde muchas de sus habitaciones se contempla la icónica esfera de EPCOT y, además, los huéspedes tienen acceso a 18 opciones de restauración repartidas por todo el complejo.
Su ubicación resulta especialmente cómoda para visitar EPCOT, al que se puede llegar caminando o en barco. Y si decides terminar el día en Magic Kingdom, los autobuses permiten regresar fácilmente después de los fuegos artificiales.
En un recinto de más de 110 kilómetros cuadrados, olvidarse del coche durante varios días termina siendo una comodidad difícil de valorar hasta que se prueba.
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