BARRIOS DE MANHATTAN (2)
Midtown, el barrio de los grandes iconos de Nueva York
Rascacielos, Broadway, grandes avenidas, restaurantes y hoteles con vistas privilegiadas. Midtown reúne buena parte de los iconos que millones de viajeros sueñan conocer en Nueva York.

El privilegio de acostarse y despertarse con vistas al Empire desde el NH Collection New York Madison Avenue.
Imagina pasar un fin de semana en Nueva York y poder ver el Empire State, pasear por la Quinta Avenida, asomarte a Grand Central Terminal, cruzar Bryant Park, cenar junto al skyline y terminar la noche con Manhattan iluminado desde el agua. Todo ello sin depender constantemente del metro ni de un taxi.
Si el Upper East Side representa la cara más elegante y residencial de la ciudad, Midtown concentra muchas de las imágenes que han convertido a Nueva York en una de las metrópolis más reconocibles del mundo. Rascacielos históricos, teatros de Broadway, avenidas monumentales, miradores y restaurantes forman parte de un paisaje que ha aparecido durante décadas en películas, series y anuncios y que, aun así, sigue fascinando a millones de viajeros cada vez que la pisan.

Desde Top of the Rock, Manhattan parece no tener fin.
Arquitectura y vistas: el Nueva York que mira al cielo
El Empire State Building continúa siendo uno de los grandes símbolos de Nueva York. Su silueta domina el skyline y sigue ejerciendo una atracción especial sobre quienes visitan la ciudad por primera vez. Muy cerca aparece otro emblema del art déco neoyorquino: el Chrysler Building, con su remate metálico inconfundible y su elegancia de los años treinta.
También forma parte de esta ruta Grand Central Terminal, mucho más que una estación ferroviaria. Su vestíbulo principal, su techo estrellado y su constante ir y venir de viajeros la convierten en una de las visitas imprescindibles para entender la historia de la ciudad.
A pocas calles, Rockefeller Center añade otra capa a este recorrido arquitectónico. Este conjunto de edificios, uno de los símbolos del Nueva York del siglo XX, alberga Top of the Rock, un mirador desde el que se obtiene una de las mejores vistas del Empire State y de Central Park.
En los últimos años, Summit One Vanderbilt se ha sumado a la lista de grandes observatorios de Nueva York. Situado junto a Grand Central, combina altura, reflejos, instalaciones inmersivas y una de las panorámicas más espectaculares del skyline neoyorquino.

Pantallas gigantes y energía inagotable en Times Square.
Times Square, Broadway y el espectáculo permanente
Pocas zonas del mundo han aparecido tantas veces en el cine, la televisión y la publicidad. Caminar por esta plaza produce una sensación curiosa: la de reconocer cada esquina incluso cuando se visita por primera vez.
A pocas calles se extiende el Theater District, donde Broadway reúne algunos de los musicales más prestigiosos del planeta. Ver un musical, aunque no sea la primera visita a la city, sigue siendo una de esas experiencias que ayudan a entender por qué este rincón de la isla sigue fascinando a viajeros de todo el mundo.

The Morgan Library: libros, arte e historia en pleno corazón de Manhattan.
Cultura entre rascacielos
Muy cerca se encuentra The Morgan Library & Museum, una joya menos multitudinaria pero fascinante. Sus salas históricas, sus fondos bibliográficos y su atmósfera de antigua biblioteca privada ofrecen un contraste perfecto con el ritmo acelerado de las calles cercanas.
A pocos minutos de allí se encuentra también el Museum of Modern Art (MoMA), una de las instituciones artísticas más influyentes del mundo. Su colección reúne obras de artistas como Van Gogh, Picasso, Dalí, Matisse, Warhol o Pollock y constituye una visita imprescindible para los amantes del arte moderno.

La Biblioteca Pública, una joya monumental junto a Bryant Park.
Pausa en la ciudad que nunca duerme
Desde allí se llega a Bryant Park, uno de esos lugares que muchos visitantes descubren casi por casualidad. Ocupa una manzana entera entre la Quinta y la Sexta Avenida y se extiende justo detrás de la Biblioteca Pública de Nueva York. Rodeado de rascacielos, ofrece una pausa inesperada en pleno corazón de Manhattan y, especialmente durante los meses más cálidos, se convierte en un pequeño oasis urbano antes de volver al ritmo frenético de las avenidas.
Y aunque suele asociarse más al Upper East Side y al Upper West Side, el extremo sur de Central Park queda a pocos metros caminando desde buena parte de Midtown y constituye uno de los mejores refugios frente al ritmo frenético de Manhattan.

Una parada gastronómica en el corazón de Grand Central Terminal.
Restaurantes para saborear Midtown
Cerca de Bryant Park, Ayza Wine & Chocolate Bar ofrece una parada más íntima, perfecta para una copa, una cata de vinos y chocolates o una cena informal.
También merece una parada Russ & Daughters, en su local de West 34th Street, donde la tradición culinaria neoyorquina sigue muy presente, sin acudir necesariamente a su dirección histórica del Lower East Side.

Cuando el vecino de enfrente es el Empire State Building.
Un hotel español en el corazón de Midtown East
No es casualidad que muchos hoteles hayan elegido esta zona para instalarse. Uno de los ejemplos más interesantes es el NH Collection New York Madison Avenue, un hotel que prolonga la experiencia neoyorquina desde el propio alojamiento. Entre sus señas de identidad destacan su origen español y el hecho de ocupar un edificio art déco de los años veinte, testigo de casi un siglo de historia neoyorquina.
Su gran argumento, sin embargo, es la localización. Desde el hotel se puede llegar caminando al Empire State, Grand Central Terminal, Bryant Park o la Quinta Avenida. Además, resulta sencillo desplazarse tanto hacia el Upper East Side como hacia Downtown, lo que lo convierte en una excelente base para descubrir Manhattan.
Muchas habitaciones cuentan, además, con vistas al Empire State, un privilegio que convierte cada amanecer frente a uno de los grandes iconos del siglo XX en una experiencia difícil de olvidar. El restaurante Serafina Madison completa la experiencia con una propuesta de cocina italiana muy popular tanto entre huéspedes como entre residentes de la zona.

El Hudson regala una perspectiva única de los rascacielos de Midtown.
Manhattan desde otra perspectiva
Desde el Bateaux New York, que zarpa desde los muelles de Chelsea, la travesía regala una perspectiva privilegiada del skyline de Manhattan de día o iluminado por la noche. El recorrido ofrece perspectivas únicas de los rascacielos y constituye una de las experiencias más memorables para quienes visitan Nueva York por primera vez.
Rascacielos históricos, avenidas famosas, teatros, bibliotecas, miradores, restaurantes y hoteles bien situados forman parte de un mismo relato: el del Nueva York que tantas veces hemos visto en el cine y que aquí se puede recorrer a pie. Y ahí está su gran atractivo. Pocos lugares concentran tantos iconos, experiencias y escenarios reconocibles en tan pocas calles.