Destino Asturias
Cuatro etiquetas que nos llevan de viaje por Asturias
Una edición especial de Estrella Galicia convierte cuatro símbolos asturianos en etiquetas. Nosotros hacemos el viaje al revés: salimos de la botella para buscar en el mapa los paisajes, construcciones y monumentos que las inspiraron.

La Cruz de la Victoria, emblema del Principado y de su bandera
¿Se puede etiquetar un paisaje? ¿Y una montaña, un puente o una construcción tradicional? Estrella Galicia lo ha hecho con cuatro símbolos de Asturias. Nosotros hemos colocado sus ilustraciones junto a la realidad y el resultado es la excusa perfecta para recorrer el Principado.
Cabo de Peñas, el Puente Romano de Cangas de Onís, una panera tradicional y el Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu son los cuatro elegidos. Y para quienes quieran sumarse, ahí queda el reto: encontrar cada uno de los originales y hacerse un selfie brindando con su botella.
La edición nació con motivo del Día de Asturias y pretende trasladar a las etiquetas parte del patrimonio y los paisajes de una comunidad con la que la marca mantiene una estrecha relación. A partir de ahí, nosotros hacemos el viaje al revés: de la ilustración al paisaje real.

El faro de Cabo de Peñas, frente a la costa más septentrional de Asturias.
Cabo de Peñas: asomarse al Cantábrico desde el norte
La silueta del faro pone la nota humana a un paisaje en el que mandan el mar, las rocas y los islotes. Es precisamente esa combinación la que aparece trasladada a la etiqueta y la que convierte el cabo en uno de los grandes miradores naturales de la costa asturiana.
Merece la pena dejar el coche y caminar. Desde el entorno del faro parte un recorrido por pasarelas de madera que se acerca al borde de los acantilados y permite conocer mejor la geología, flora, fauna y pasado de este Paisaje Protegido. En el propio faro se encuentra además el Centro de Recepción de Visitantes e Interpretación del Medio Marino de Peñas.

La Cruz de la Victoria preside el arco central del Puente Romano de Cangas de Onís.
Cangas de Onís: el puente que todo el mundo llama romano
Y aquí aparece una de esas pequeñas trampas que hacen más interesante un viaje: pese a su nombre, el puente que vemos hoy no es romano. Su origen es medieval, aunque se levantó en un lugar de enorme importancia histórica y la denominación popular ha terminado imponiéndose.
La visita permite además utilizar Cangas de Onís como puerta de entrada al oriente asturiano y a los Picos de Europa.

Tradicionales o recuperadas, las paneras salpican el paisaje asturiano.
Una panera: un símbolo que sigue vivo
Basta recorrer el Principado para encontrarlas junto a casas, caminos y pequeñas aldeas. Y su presencia no termina exactamente en la frontera: en zonas del este de Galicia las paneras conviven con los hórreos, creando un curioso paisaje de arquitectura popular.
Algunas mantienen su aspecto más tradicional, mientras que otras han encontrado una segunda vida con nuevos usos. Un buen ejemplo está en De la Osa Hotel, en Abres (Vegadeo), donde sus propietarios recuperaron una antigua panera como parte de un proyecto que combina arquitectura rural y alojamiento contemporáneo. El pequeño hotel, que ya visitamos desde Esdiario en nuestro recorrido por Vegadeo y Ribadeo, ocupa un enclave privilegiado junto al río Eo.
Antiguas o recuperadas, humildes o cuidadosamente restauradas, las paneras siguen siendo una de esas construcciones que hacen reconocible el paisaje asturiano.

El Picu Urriellu se alza a 2.519 metros en los Picos de Europa.
Picu Urriellu: el gigante que se guarda para el final
No hace falta ser escalador para disfrutarlo. Uno de los grandes placeres de viajar por Cabrales consiste precisamente en buscar el lugar desde el que verlo. Turismo de Asturias señala, entre otros, los miradores del Pozo de la Oración y Pedro Udaondo, además del que se alcanza desde Bulnes.
En días despejados, su enorme mole caliza sobresale entre las montañas de los Picos de Europa. Y entonces se entiende perfectamente por qué acabó en una etiqueta.