ESdiario

La asombrosa Conquista del Perú por Francisco Pizarro: Todos los españoles deberían conocerlo

El investigador y escritor, Iván Vélez, presenta su tercer libro sobre la conquista española en América, siendo el primero que se enfoca específicamente en lo sucedido en Perú

Diego Gomes
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Iván Vélez presentó en ESdiario TV su nueva obra, 'La Conquista del Perú'. Vélez, que se ha dedicado a investigar y divulgar sobre la historia de la conquista española en América, suma su tercer libro sobre el tema, luego los dos anteriores enfocados en el proceso de coquista en México y la figura de Hernán Cortés. 

P. No es este el primer libro dedicado a la conquista de América, porque ya has escrito otros...

R. El primer libro en el que abordo estos asuntos apareció hace ya once años. Trata sobre la leyenda negra y aborda la conquista de América, Inquisición... en fin, todos los temas clásicos de la leyenda negra. Y luego escribí un par de libros relacionados con México, uno titulado 'El mito de Cortés', donde analizo la evolución del tratamiento histórico que se ha hecho del personaje de Hernán Cortés, pasando de héroe universal a un ícono de la leyenda negra. Escribí también 'La conquista de México', y este libro, pues es casi obligado abordar el asunto peruano.

P. El asunto peruano que tiene que ver, en este caso, con Pizarro. Pizarro es otro de los grandes conquistadores españoles. Tenemos a Hernán Cortés, tenemos a Pizarro... ¿son estos los dos más emblemáticos?

R. Son los dos más emblemáticos. Quizá habría que añadir a Jiménez de Quesada. Pero sí, son los dos. Además, eran tío y sobrino, y es cierto que alrededor de ellos orbitan un montón de personajes también muy importante. Pero claro, estos despuntan porque fueron los que llevaron a cabo las gestas más importantes.

P. Hay una frase del libro que me encanta: "El nacimiento de un nuevo mundo solo fue posible tras la derrota del anterior, porque nunca tan pocos vencieron a tantos"

R. Sí, es una frase que tiene una especie de resonancias clásicas. En muchas crónicas siempre se da la impresión de que son muy pocos frente a muchos, que es cierto en el caso de los españoles, aunque es cierto también que había unos indios aliados, lo cual denota que (América) no era un mundo paradisiaco, sino un mundo fracturado y enfrentado internamente. Entonces, lo que los españoles hicieron fue tener la habilidad de darse cuenta de esas fracturas, aprovecharlas y vencer a los poderes hegemónicos e implantar un nuevo orden; un nuevo orden que vino, por supuesto, con unos añadidos muy interesantes, como es la cuestión del mestizaje. Bien es cierto que las grandes instituciones eran las hispanas, porque era el poder dominante, pero muchos de los poderes indígenas persistieron y el fruto de todo ello es esa parte de la humanidad que se llama Hispanidad.

P. ¿Qué tuvo de peculiar la conquista del Perú en relación con otras conquistas?

R. El paralelismo siempre se establece con la de México -o el Imperio Mexica, por ser más precisos-. En el caso de Cortés, el éxito bélico se acompañó con la implantación de un poder suyo -aunque luego fue desplazado por el virrey-, pero en el caso de Perú a la victoria de Pizarro le sucedieron unas cruentas guerras civiles, porque se disputaban lo obtenido entre los pizarristas y almagristas; que luego todos ellos se unen frente al poder del emperador Carlos, que trata de implantar un orden clásico, como el propio de un virreinato. Entonces, eso es lo que hace más convulsa la historia de la conquista del Perú, que es una conquistaa que tiene que ir seguida de un proceso de pacificación.

P. ¿En qué consistió este enfrentamiento?

R. Consistió en batallas, con asesinatos y ejecuciones por parte del poder imperial. Hay que darse cuenta de que las delimitaciones de lo que le correspondía a Almagro y a Pizarro no estaban claras. El primer enfrentamiento surgió en relación a quién le correspondía la ciudad de Cuzco, que era la ciudad imperial Inca, y después el gran problema que supuso la aprobación de las leyes nuevas, que finalizaban con la institución de la Encomienda; eso hizo unirse a todos los que antes estaban enfrentados frente al poder Real, y después aparecerían otros rebrotes revolucionarios.

P. Cuando te enfrentas a un trabajo de este tipo, que es un trabajo extenso, ¿a dónde acudes para documentarte?

R. Bueno, a mí me pasa como a todos los españoles, pues cuando he abordado tanto la conquista de México como la del Perú yo tenía una imagen más o menos general. Y estos libros también le sirven al propio autor para aprender, porque yo no tengo una formación académica como historiador, pero el historiador es el que maneja documentos y reliquias del pasado, no es otra cosa tampoco. Entonces, lo que yo he hecho en este caso es acudir a las fuentes clásicas publicadas, es decir, las crónicas que se pueden encontrar y son muy accesibles, y también lo he ido complementando con documentos ya poco trabajados o no publicados de los que disponemos en el Archivo de Indias. Me han dejado un conjunto con una treintena de documentos, que me parece que completan algunos de los vacíos que van dejando los cronistas, que, no nos engañemos, siempre suelen ser parciales y responder a unos intereses de parte. Entonces, bueno, he combinado ambas cosas.

P. ¿Cómo te explicas que haya una parte importante de los españoles que no se sienten identificados con esta parte de la historia de España, que la rechazan y la entienden como algo que no debería haber existido?

R. La respuesta a esa pregunta es que muchos españoles consideran que España es un error histórico y una prisión de naciones, y que las naciones realmente existentes, adornadas con todas las virtudes, serían la catalana, la vasca, la riojana. Es decir, que esto es una especie de mosaico, casi de tintes indigenistas, porque buscan en un pasado lejanísimo las esencias. Es un desprecio por la idea de España, y es que la realización, la construcción de España, se hace, a mi juicio, durante la Reconquista y en el desbordamiento de la misma, que es con la conquista y pacificación del continente americano, que se pone en el mapa precisamente por la acción española. Entonces yo creo que es autodesprecio y también creo que un punto importante de ignorancia.

P. ¿Hay mucha ignorancia?

R. Yo creo que sí. Yo creo que sí, porque ir al detalle es complicado, pero sí que es cierto que con la documentación, con los medios de comunicación y la bibliografía tan extensa que tenemos, se accede a una visión mucho más matizada. He de decir, para no ser una especie de cenizo y de agorero, que sí que se están haciendo cosas interesantes: musicales, videojuegos, documentales, recreaciones... de algún modo se está intentando compensar eso. Alerto también de que combatir la leyenda negra no debe hacernos caer en la leyenda rosa. Yo creo que rigor es lo que nos hace falta, y con el rigor yo creo que España sale bien librada, porque la obra está ahí. Creo que es evidente.

P. Vamos al otro lado del charco, a América. ¿Cómo la ves a día de hoy? ¿Has estado en Perúí? ¿Cómo nos ven?

R. Hay dos líneas importantes. Perú no lo he podido visitar todavía, pero México sí que he estado en dos ocasiones. Hay un poco de todo. Por ejemplo, en México estamos viendo una especie de, por ser suaves, extravagancias de petición de perdón a sus propios orígenes, porque los orígenes del México actual están en gran medida en lo que lo que se construye a partir de Cortés, aunque sin renunciar a lo que quedara del mundo anterior. Me parece absurdo. Completamente.

Me parece absurdo, me parece que es una especie de cortina de humo frente a problemas de la sociedad mexicana actual, verdaderamente graves y acuciantes. Yo creo que, aunque pidiéramos perdón -cosa que no tiene sentido-, no se iban a solucionar los feminicidios, el narco... en fin, todos los problemas estructurales que por desgracia padece México.

En cuanto a Perú, sí que es cierto que el Cono Sur en general el auge del indigenismo empieza a ser un problema para la supervivencia de las naciones hispanoamericanas. En cuanto al debate sobre la acción española, hay de todo. Yo hace poco tuve un debate por internet con un académico; empezó la cosa muy tranquilita y acabó, pues como era previsible: puso sobre la mesa todos los viejos argumentos y algunos de ellos tan disparatados que la verdad es que casi te da pereza rebatirlos. Es como si llegaran unos individuos casi extraterrestres. No tiene ningún sentido.

tracking