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Begoña Villacís: "Se ha pactado lo intragable, pero han subido el umbral del dolor hasta que nos resulte tolerable"

El exlíder de Ciudadanos, ahora directora de Spain DC, habla sobre la importancia de los centros de datos para el futuro de España y el presente político del país

Diego Gomes
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Tras abandonar el plano político, Begoña Villacís es hoy directora de Spain DC, que es la Asociación Española de Centros de datos. Desde su nuevo rol, ha hablado en los micrófonos en ESdiario TV sobre sus funciones y la importancia de adaptarse a los nuevos negocios y tecnología, pero también dio su opinión sobre la realidad política actual España y el rol de la sociedad en ella.

P. Ahora estás de directora de la Asociación Nacional del Centro de Datos, ¿en qué consiste?

R. He salido de la política, pero la política no ha salido de mí. Se pueden hacer buenas políticas sin ser política, y las asociaciones es uno de los sitios donde se puede hacer. Concretamente, nosotros lo que tratamos de defender es una España con una economía digital sólida, y para eso necesitamos unas infraestructuras, que son los centros de datos, que además mucha gente desconoce que existen, que muchos de ellos están en España y que sin centros de datos no podríamos tener economía digital, pero tampoco podríamos tener WhatsApp, ni navegadores, ni Netflix, ni teletrabajo, ni nada de eso. A día de hoy, el mundo está mirando a España, estamos en disposición de tener un papel de liderazgo real, estamos atrayendo inversiones súper potentes a nivel multinacional; todo esto por muchos hechos, porque tenemos autonomía energética, porque tenemos energías renovables, porque geográficamente estamos en un nodo importantísimo entre África, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa -España está en medio de donde entran los grandes cables submarinos- y porque, además, insisto, es un mundo por desarrollar y tenemos una red interna muy cableada. Nosotros lo que tenemos que hacer es convencer a los políticos, convencer a gente que hace lo que hacía yo antes, de la idoneidad y de hacer bien las cosas para que no perdamos este tren.

P. ¿Qué quieres decir cuando hablas de la "soberanía del dato"?

R. Cuando veo los debates parlamentarios de los políticos, veo que, como están muy entretenidos insultándose, no habland de lo importante. O sea, hay cosas que son estratégicas y nadie está hablando de reformas. Entonces, el petróleo en estos tiempos son los datos. Voy a utilizar una anécdota para explicarme mejor; a mí me tocó gestionar una pandemia, todos la vivimos, fue terrible, y nos lamentamos en aquel entonces de no tener una soberanía industrial, de haber estado desindustrializados... bueno, pues ahora mismo tenemos una oportunidad de industrializar en base a los centros de datos, que es lo que da soporte a la economía digital. Y además tenemos la oportunidad de tenerlos aquí en España, o sea, ya Europa ha dicho que los datos se tienen que regionalizar, que tienen que estar dentro de Europa, porque a nadie se le escapa la situación geopolítica actual, porque si no están aquí van a estar en otros países mucho menos garantistas con los datos. Pues, incluso dentro de Europa, nosotros defendemos que estén en España, proteger nuestros datos, permitir que tengan las garantías que da el espacio europeo, y es que eso es fundamental. 

En cuanto a la situación geopolítica, es la primera vez que nuestra generación ha escuchado la palabra rearme, siempre era todo lo contrario, y ahora estamos en otro mundo. Bueno, pues nosotros lo estamos diciendo ahora. Esperamos no llegar tarde, porque es como, en el caso de la pandemia, haber dicho un año antes que necesitábamos una fábrica de mascarillas. Estamos en ese momento ahora mismo. Y eso es lo que estoy tratando de explicarle a la ciudadanía y también a los poderes.

P. Tú has estado del otro lado. Llegaste a la política en un momento en el que la política ya había cambiado mucho, llegaste en la oleada de la nueva política, pero también ha cambiado mucho desde que tú te fuiste. ¿Cómo ves la política en este momento?

R. Pues yo a esto le llamo la política de 'sujétame el cubata', con esta franqueza. Si te das cuenta, no se habla de política, se habla de políticos. Se habla de lo que ha dicho uno, lo que ha dicho el otro. Entonces, los medios de comunicación ofrecen aquello que da audiencia, por lo que los políticos redoblan la apuesta y van subiendo el nivel del discurso. Se les está poniendo muy caro el titular y se escuchan unas cosas que dices... o sea, si no sabes jugar a eso, pues te sales de la foto, como nos ha pasado a nosotros. Amí me preocupa mucho, veo una España y un mundo extremadamente polarizado, en el que no se habla de reformas, no se habla de los retos que tiene nuestro país, no se habla de la generación de mis hijas, que es lo que más me preocupa.

Los culpables no son los políticos, somos nosotros. El político hace lo que la gente compra, porque el político piensa en votosBegoña Villacís

P. ¿Quién es el gran culpable de todo esto?

R. Yo, como buena liberal, soy de asumir mi parte de responsabilidad en todo. Yo creo que -y esto se lo voy a decir a toda la población- es muy fácil decir "son los políticos"; no, somos nosotros, es la sociedad. El político hace lo que la gente compra, porque el político piensa en votos, entonces si la gente compra esto, tú vas a hacer esto. ¿Qué tenemos que hacer como sociedad? Penalizar las cosas. Nosotros nos fuimos sin un caso de corrupción, habiendo gestionado bien, sin repartirnos jueces, sin repartirnos teles...

P. ¿Cuál fue el fallo de Ciudadanos, entonces?

R. Es que no hay uno solo, fue un fallo multiorgánico. O sea, no me. A nosotros nos seguía gente de derechas y gente de izquierdas, entonces la gente de izquierdas dice que nos acercamos demasiado al PP y la gente de derechas nos dice que es porque pactamos con Sánchez. No, yo creo que, cuando las cosas son muy complejas, hay que ir al argumento más sencillo: segunda vuelta y voto útil. En España, y eso te lo dicen todas las personas que hacen encuestas, el vector más potente de votos es el voto útil, entonces, se aglutinó el voto útil en contra de Sánchez. Eso es lo que yo creo que fue trágico para nosotros. Eso, sumado a que hay una ola de polarización, porque no solo le ha pasado a Ciudadanos, mira lo que le ha pasado a los liberales en Alemania, está pasando por todo el mundo y están siendo sustituidos los proyectos de centro por los extremos.

P. ¿Crees que puede haber alguna otra opción en un futuro más o menos inmediato para este tipo de opciones más centristas?

R. No lo veo, pero lo deseo. Yo creo que sí, que somos una sociedad pendular y que cuando llegue el momento que te des cuenta de que que las enganchadas y toda esta subida de adrenalina no conduce a nada, pues al final dices "no, pero es que esto no me da de comer, es que a mí lo que me da de comer es que hablemos de reformas, que hablemos de cómo está el mercado laboral, que hablemos de energía, que hablemos de un futuro de economía digital". O sea, esas son las cosas que los insultos se están comiendo. Donde antes había reformas ahora hay insultos y habrá algún momento en que la gente diga "bueno, ya me has saturado", porque todo aburre, todo aburre. Estamos en una sociedad que amortiza muy rápidamente las causas, incluso amortiza muy rápidamente a los políticos. O sea, estamos en una sociedad que le gusta estrenar cosas, y de eso también nos olvidaremos.

P. Estamos hablando de polarización y, como sociedad, estamos polarizando mucho en torno a dos figuras políticas: Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso. Tú has convivido con ambos. ¿Con cuál te quedas?

R. A ver, no es que me quede, es que nosotros hemos gobernado con el Partido Popular, yo he tenido un buen gobierno con el Partido Popular. O sea, al final es que ya no son los proyectos políticos; yo he gobernado bien con el PP, incluso mantenemos una buena relación y tengo muy buena opinión de muchos de ellos, por lo que no estaría siendo objetiva.

A mí lo que me preocupa ahora mismo, porque yo ya no pienso tanto en los grandes partidos, aunque es verdad que acumulan y tienen un caudal de votos importantísimo, sino que me tengo que fijar más en los socios ahora mismo, porque son los que pesan, son los que condicionan; o sea, el Partido Socialista no gobernaría igual ahora que teniendo que gobernar con CiU, con Junts, con Bildu y con todo lo que la acompaña, como el Partido Popular tampoco gobernaría igual acompañado por Vox, que el giro que han hecho hacia Trump, obviamente a mí no me convence para nada como liberal que soy.

Entonces, yo creo que estamos en un momento político en el que tenemos que girar más la vista hacia los socios que hacia los partidos. Esos partidos van a gobernar, el problema no es que gobiernen, sino cómo van a gobernar, con qué condicionantes. Para mí, hay un partido que obviamente es una cosa distinta a todos los demás, y creo que de los peores momentos que he vivido en política fue cuando se pactó con Bildu. No se puede hacer equidistancia entre un partido que en algún momento ha legitimado la violencia, el asesinato, que tiene muertos a sus espaldas, que tiene asesinos o ha tenido asesinos en sus listas, y el resto de partidos. Eso es lo que me preocupa, no te sé dar una solución, porque lo intenté, intentamos advertirle a los españoles que, si no se pactaba con el centro, nos iríamos a los extremos. Y no fuimos capaces de convencerles.

P. ¿Podría haber pactado el Partido Socialista con Ciudadanos en algún momento?

R. Bueno, históricamente hemos pactado con el Partido Socialista. Quiero recordar el Gobierno de Andalucía, que fue el primero en rebajar el impuesto de sucesiones y donaciones. Fue un gobierno de Juan Marín con Susana Díaz. Sí, se puede pactar con eso, pero no a costa de todos nosotros. Era un momento político, que es que nos olvidamos muy rápido... por ejemplo, cuando la foto de Colón; la gente de Ciudadanos no lo saca, pero yo sí lo saco, porque yo estuve en esa foto y a mí me preguntaban si me arrepentía de aquello, y yo digo que no, porque los que estábamos ahí estábamos para rechazar la figura del relator en Cataluña, por tanto, a mí es que me da igual quién esté, lo importante es porqué se está, y si Vox y PP están ahí, me parece perfecto. Cuantos más seamos, mejor. Pero además, yo había estado en esa misma plaza siete meses antes con PSOE y Podemos por la manifestación del Orgullo. Yo no soy nada sectaria, si estamos de acuerdo en algo, pongo por encima aquello que nos une.

Sánchez va a resistir. Ya ha pactado cosas intragables, ¿qué más le da no tener presupuestos?Begoña Villacís

P. Hablando de la política, ¿qué salida ves en el futuro más cercano? ¿Crees que Sánchez podrá resistir hasta 2027?

R. Sí. Esa es la respuesta, Sánchez va a resistir. ¿Qué incentivo tiene para convocar elecciones? Yo hablo con gente de todos lados, de izquierdas y de derechas, y ambos han llegado a presupuestos súper distintos y están convencidos cada uno de los suyos. El problema de esta España es que, por poner dos ejemplos, quien escucha la COPE no escucha la SER, y quien escucha la SER no escucha la COPE. Yo los escucho a ambos, porque quiero saber qué están pensando la otra mitad de los españoles.

Ahora mismo, como hay un menú tan grande, la gente sólo consume aquello que confirma sus prejuicios y, por tanto, se están olvidando de lo que piensa el resto. Entonces, para saber lo que puede pensar Sánchez, no tienes que hablar con los que piensan como tú, tienes que poner tu cabeza en Ferraz. ¿Qué incentivo tienen para adelantar las elecciones? Ninguno. Ya se ha pactado con Junts y se han pactado cosas que son intragables, hemos pactado indultos, se han pactado amnistías para todos; quiero decir, ¿qué más da que no tenga presupuesto? Ya se han encargado los políticos de irnos subiendo el umbral del dolor de tal manera que todo resulte tolerable. O sea, ya te preguntas que va a ser lo siguiente.

Aprovecho para decir una cosa que yo digo mucho y que la gente se lleva las manos a la cabeza, pero como lo bueno de la política es que te da mucho callo, a mí ya me da igual. Yo sostengo que al 95% de los españoles les gusta que haya corrupción; están deseando abrir el periódico y encontrarse corrupción, siempre y cuando sea del otro bando. Si tú eres del PP, estás deseando abrir un periódico y encontrarte un caso de corrupción del PSOE, y si eres del PSOE estás deseando abrir un periódico y encontrarte un caso de corrupción del PP. Ahora los bandos están por encima de la limpieza democrática, de la transparencia, de las reformas. O sea, hemos convertido, a los bandos en un fin en sí mismo. Y a mí eso me preocupa muchísimo.

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