CRISIS EN VOX
Víctor Sánchez del Real estalla por la crisis interna de Vox y cierra filas con Ortega Smith: “Se ha ganado defender su honor”
Las tensiones por las filtraciones, el trato a los históricos y el pulso con la dirección de Abascal reabren la batalla interna en Vox con acusaciones de humillación y amenazas de acciones legales.
La vieja guardia de Vox vuelve a hablar, y lo hace con munición gruesa. Víctor Sánchez del Real, exdirigente del partido y conocedor del núcleo duro que levantó la formación en sus años más difíciles, ha cargado contra la actual dirección por la forma en la que se están gestionando las discrepancias internas y ha lanzado un mensaje de respaldo sin fisuras a Javier Ortega Smith.
En una intervención muy crítica, Sánchez del Real retrató el cambio de etapa en Vox: de aquel núcleo visible de los primeros años —con Santiago Abascal, Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio y Ortega Smith— a una estructura actual en la que, a su juicio, el liderazgo se ha encerrado en un círculo menos conocido y más opaco.
“No pasa nada por los cambios, pero importa cómo se hacen”
Lejos de dramatizar por la evolución interna del partido, Sánchez del Real quiso marcar distancias con el catastrofismo, pero sí puso el foco en las formas. “No pasa nada porque haya cambios en los partidos”, vino a decir, aunque advirtió de que “cómo se hacen las cosas retrata a las personas”.
Ese fue el eje de su intervención: no tanto el relevo interno como el trato dispensado a quienes, según recordó, “estuvieron cuando no ganaba nadie” y cuando Vox “estaba para perderlo todo”. En ese punto, dedicó un mensaje especialmente afectuoso a Ortega Smith, con quien compartió años en el Comité Ejecutivo Nacional en la etapa de la “travesía del desierto”.
Sánchez del Real insistió en que muchos de los protagonistas de aquellos primeros años “merecen un respeto” y defendió el derecho de cualquier militante, exmilitante o simpatizante a discrepar públicamente de la línea oficial. “Faltaría más”, remató, apelando además al espíritu fundacional de Vox y a la idea de “disenso”.
Respaldo total a Ortega Smith por la polémica de las filtraciones
La parte más contundente llegó al abordar el choque entre Javier Ortega Smith y la dirección del partido tras la polémica por la supuesta filtración de información interna vinculada a las cuentas de Vox.
Sánchez del Real fue rotundo: si Ortega Smith niega haber filtrado nada, él le cree. Y lo justificó con una defensa personal y política del dirigente madrileño: “Es un hombre de palabra”, “un hombre de honor” y alguien al que, según afirmó, “no se le ha podido pillar en un renuncio nunca”.
A partir de ahí, dejó una advertencia en clave interna: si no ha sido Ortega Smith, la dirección debería mirar dentro del propio Comité Ejecutivo Nacional para saber quién filtró esa información, o si hubo una maniobra para cargarle el muerto.
Además, sostuvo que Ortega Smith está “perfectamente legitimado” para acudir a los tribunales si considera que se ha vulnerado su honor o sus derechos. En su intervención subrayó que conserva “intactos” sus derechos constitucionales y que tiene no solo el derecho, sino también la credibilidad suficiente para defenderse.
“Esto no va de egos”
El exdirigente de Vox trató de rebajar la lectura personalista del conflicto y negó que todo responda a una guerra de egos. En su versión, el fondo del asunto es otro: “respetar la verdad”, “respetar a las personas” y no perder de vista el objetivo político final.
En esa línea, repitió varias veces que desea que Vox obtenga “los mejores resultados posibles” y que logre ser alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez, al que volvió a situar como el verdadero adversario político.
No obstante, esa declaración de lealtad electoral no le impidió lanzar una crítica directa a lo que considera una deriva de persecución interna contra dirigentes y cargos que han discrepado. Citó expresamente el trato a Carla Toscano y a Javier Ortega Smith, y mencionó también a otros nombres históricos del partido que, según dijo, han sido apartados o señalados por disentir.
La reivindicación del “disenso” en Vox
Sánchez del Real cerró su intervención reivindicando su papel de voz crítica, tanto dentro como fuera del partido. Presumió de haber defendido posiciones distintas incluso cuando ocupaba responsabilidades orgánicas y de haberlo hecho siempre a la cara, con testigos y sin abandonar el respaldo a las ideas que comparte con Vox.
Su mensaje final fue una enmienda a la lógica del cierre de filas absoluto: se puede apoyar al partido en lo esencial y criticar la gestión interna cuando se considera injusta. Y, en su caso, dejó claro que piensa seguir haciéndolo “con toda libertad”.
La crisis interna en Vox, por tanto, no solo sigue abierta: también empieza a ser contada en voz alta por quienes estuvieron en la sala de máquinas desde el principio. Y eso, en un partido que hizo del “disenso” una bandera, no es un detalle menor.