
La tertulia de ESpolítica repasa el calvario del presidente: el juez estrecha el cerco sobre Begoña Gómez, la UCO deja muy tocada a Francina Armengol y Barcelona acoge la cumbre de sus aliados más polémicos
Israel amenaza con destapar información comprometedora sobre Begoña y agrava la crisis de Sánchez
La tertulia de ESpolítica disecciona una de las semanas más duras para el presidente: el avance judicial del caso Begoña Gómez, las sospechas sobre la trama de las mascarillas y la reunión en Barcelona de varios líderes de la izquierda iberoamericana
Pedro Sánchez ha cerrado una de las peores semanas de toda su etapa en La Moncloa. Una de esas que dejan al descubierto que el desgaste ya no es una suma de episodios aislados, sino una crisis política de fondo. El cerco judicial sobre Begoña Gómez se estrecha, la UCO ha vuelto a poner el foco sobre la red de las mascarillas y sobre Francina Armengol, y para rematar la faena el presidente ha bendecido en Barcelona una cumbre con varios de los nombres más controvertidos de la izquierda internacional.
Ese fue el diagnóstico compartido en ESpolítica, la tertulia de análisis de ESdiario en la que Benjamín López y Albert Castillón pasaron revista a una semana demoledora para el líder socialista.
Begoña Gómez, cada vez más cerca del banquillo
El primer golpe llegó con el avance del caso de Begoña Gómez. La posibilidad de que la esposa del presidente termine sentada en el banquillo de los acusados supone un mazazo político de primera magnitud para Sánchez, que desde el primer minuto convirtió un asunto judicial en una batalla personal y política.
Benjamín López defendió que lo ocurrido entra dentro de la normalidad de una justicia independiente cuando aprecia indicios suficientes tras una instrucción. Pero, precisamente por tratarse de quien se trata, el impacto es gigantesco. No ya solo por la eventual deriva judicial del caso, sino por la reacción del Gobierno, que ha convertido al juez instructor en diana permanente de una ofensiva política y mediática sin precedentes.
A juicio del director de ESdiario, el problema de fondo no es únicamente lo que pudiera concluir un tribunal en el futuro, sino lo que el caso ya ha revelado en términos políticos: una utilización intolerable del poder, una respuesta impropia de una democracia madura y un presidente incapaz de asumir que la Justicia pueda investigar a su entorno sin declararle la guerra.
Sánchez, contra jueces, medios y oposición
La investigación sobre Begoña Gómez activó además, según se expuso en la tertulia, el manual de resistencia de Sánchez: victimismo, conspiración y ataque preventivo a todo contrapoder que no se someta al relato oficial. Desde el famoso encierro en La Moncloa hasta la ofensiva contra la llamada “fachosfera”, el presidente ha intentado presentar la acción judicial como una operación política, erosionando gravemente la confianza institucional.
Para Benjamín López, ese es uno de los mayores daños que deja el sanchismo: el deterioro de la convivencia política y el intento constante de desacreditar a jueces, periodistas y rivales políticos cuando las investigaciones afectan al círculo presidencial.
Castillón alerta de nuevas revelaciones sobre Begoña
Albert Castillón elevó aún más la presión al asegurar que antes del 23 de julio podrían ver la luz nuevas informaciones sobre Begoña Gómez procedentes de Israel. El periodista fue deliberadamente prudente y evitó entrar en detalles concretos, pero sí dejó una idea muy inquietante sobre la mesa: según las fuentes que maneja, el material que podría salir sería demoledor para el entorno del presidente.
Castillón sostuvo que en cualquier país normal una situación así habría tenido consecuencias irreversibles para un jefe de Gobierno. Y dibujó un escenario en el que Sánchez y su entorno llevan meses tratando de frenar, dificultar o desgastar la acción de la Justicia para evitar una foto que ya sería letal: la de la esposa del presidente ante un tribunal.
Israel entra en escena y Sánchez suma otro frente explosivo
El tertuliano vinculó además esas posibles revelaciones al fuerte deterioro de las relaciones entre el Ejecutivo español e Israel. Benjamín López, sin confirmar esas informaciones, sí admitió que el Estado hebreo no es precisamente un enemigo menor y que sus servicios de inteligencia tienen capacidad sobrada para hacer pagar caro a quien se convierte en objetivo prioritario.
La conclusión que se deslizó en la mesa fue clara: Sánchez ha abierto demasiados frentes al mismo tiempo y algunos de ellos pueden acabar volviéndose devastadores para su supervivencia política.
Barcelona acoge la “cumbre del mal”
Como si no bastara con el frente judicial, la semana dejó otra imagen muy simbólica: la reunión en Barcelona de varios de los dirigentes y referentes más discutidos de la izquierda iberoamericana. Albert Castillón no se anduvo con rodeos y la bautizó como “la cumbre de los miserables”, al considerar que reúne a políticos marcados por la corrupción, la tolerancia con dictaduras o un historial incompatible con cualquier etiqueta de regeneración democrática.
Para Castillón, el hecho de que Barcelona sirva de escaparate a ese bloque de líderes deja una fotografía muy precisa de cuáles son hoy las compañías de Pedro Sánchez. No una izquierda reformista, homologable y europea, sino una constelación de personajes lastrados por escándalos, sospechas y un largo historial de connivencia con regímenes autoritarios.