Madrid se prepara para recibir a León XIV con un escenario monumental en plena Castellana

A pocas horas de la llegada del Papa a España, ESdiario TV entra en el gran montaje de Plaza de Lima: 90 toneladas de estructura, una pantalla gigante de 200 metros cuadrados y una cruz iluminada visible desde Plaza Castilla.

Madrid ya cuenta las horas para recibir al Papa León XIV. Y lo hace con un despliegue a la altura de una cita llamada a colocar a la capital en el centro de todas las miradas. En plena Plaza de Lima, con la Castellana vacía y convertida en el gran eje de este acontecimiento histórico, ESdiario TV ha podido acceder al escenario desde el que el Pontífice presidirá una de las grandes citas de su visita a España.

Allí, entre operarios, ensayos, focos, pantallas y los últimos retoques antes del sábado, Francisco Simón atendió a los micrófonos de este periódico para explicar la magnitud de una obra que no tiene nada que ver con un escenario convencional.

“Esto no es un escenario al uso, es construido con vigas, con pilares, como si fuera un edificio”, explicó Simón, visiblemente satisfecho por el resultado de un trabajo que ha exigido un esfuerzo extraordinario. Albañiles, soldadores, carpinteros, pintores y técnicos han trabajado sin descanso para levantar una estructura pensada para acoger al Papa, a la comitiva, a las autoridades y a cientos de participantes.

Un escenario de 90 toneladas

Las cifras hablan por sí solas. El escenario pesa alrededor de 90 toneladas y solo en soldaduras se ha empleado una tonelada y media. A ello se suma una pantalla gigante de 200 metros cuadrados, con un peso aproximado de siete toneladas, y una gran cruz iluminada de más de veinte metros que se ha convertido ya en el símbolo visual del montaje.

“Fue lo primero que pusimos, como nuestra bandera”, relató Simón sobre la cruz, que por las noches queda iluminada y puede verse desde distintos puntos de la Castellana. “Recomiendo a todos los madrileños que vengan a darse un paseo y lo vean, porque es muy bonito”, añadió.

El montaje ha requerido también una notable operación técnica. La cúpula, de unos 10.000 kilos, tuvo que ser izada con un camión grúa de 120 toneladas. Una auténtica obra de ingeniería levantada en tiempo récord para una cita que, según las previsiones, reunirá a una multitud en torno al Papa.

Plaza de Lima, epicentro de una gran vigilia

La Plaza de Lima será uno de los grandes escenarios de la visita de León XIV. Allí no solo se celebrará el encuentro con el Pontífice, sino también una programación previa con actuaciones, música y distintos momentos pensados para acompañar la espera.

“Va a ser un show auténtico”, avanzó Simón. Está previsto que desde la tarde haya artistas, un coro de gospel y distintas intervenciones antes de que el Papa cierre la jornada con una vigilia. Sobre el escenario llegarán a situarse cerca de 250 personas, en un dispositivo diseñado para que todo salga con precisión y para que los asistentes puedan vivir una jornada inolvidable.

La organización espera una afluencia masiva. Simón habló incluso de previsiones que apuntan a más de un millón de personas entre quienes acudan presencialmente y quienes sigan el acto desde sus casas. “Hay mucha gente esforzándose para que todo aquel que venga o que lo vea desde casa se lo pase fenomenal”, subrayó.

Cibeles, el otro gran escenario

Pero la Plaza de Lima no será el único punto clave de la visita. La misa en Cibeles se presenta como el acto central de estas jornadas. Allí se está levantando otro gran escenario con el Palacio de Correos como fondo, una imagen reconocible para cualquier madrileño y llamada a proyectarse al mundo entero.

“Es otra maravilla más”, aseguró Simón, que destacó el valor simbólico y estético de un enclave tan representativo de Madrid. La intención, explicó, es que el mundo vea “las cosas bonitas y buenas que podemos hacer en construcción e ingeniería” y que la ciudad aparezca como una gran capital capaz de acoger un acontecimiento religioso, cultural y social de primer nivel.

La visita de León XIV se vivirá, por tanto, como una celebración de la fe, pero también como una gran puesta en escena de Madrid ante el mundo. Una cita marcada por el cristianismo, por la movilización de miles de personas y por un despliegue técnico que ya impresiona antes incluso de que el Papa pise suelo español.

A falta de los últimos retoques, la Castellana ya tiene preparado su gran escenario. Y Madrid, con la cruz iluminada presidiendo Plaza de Lima, espera ya a León XIV.