11 de diciembre de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Iglesias traiciona a Garzón y envía al Jemad a evitar la espantada de Carmena

Pablo iglesias y Alberto Garzón, en un desayuno informativo.

Pablo iglesias y Alberto Garzón, en un desayuno informativo.

El líder de Podemos ningunea a Ramón Espinar y encomienda al general José Julio Rodríguez una misión decisiva para su futuro: la purga total de los ediles de IU (Ganemos).

"Simplemente, la alcaldesa se ha hartado". Un alto funcionario con acceso a los despachos más importantes del Ayuntamiento de la capital lo reconoce así a ESdiario. La situación en Ahora Madrid está al límite y de la solución que se busque "y pronto", depende la continuidad de Manuela Carmena al frente del cartel electoral de Pablo Iglesias en las elecciones de 2019 en su joya de la corona de los llamados gobiernos del cambio. Carmena está amagando con dar la espantada.

Esta misma fuente relata a este diario que la regidora madrileña, en privado, no escatima en los últimos tiempos elogios para cuatro miembros de su equipo: su primera teniente alcalde, Marta Higueras -verdadero cerebro gris del equipo de gobierno-; Luis Cueto, el coordinador general de Alcaldía -y a la sazón su sobrino-; su portavoz, Rita Maestre; y la concejal de Medio Ambiente, la veterana exdirigente de Izquierda Unida Inés Sabanés.

Carmena quiere fuera a los ediles próximos a Alberto Garzón y a algunos "francotiradores" de los anticapitalistas de Podemos

Otro cosa muy distinta sucede cuando Carmena habla de la "otra pata" de su Corporación, la que integran los representantes de la corriente Ganemos (IU), Carlos Sánchez Mato, Mauricio Valiente y Celia Mayer. Todos ellos próximos al coordinador general de Izquierda Unida.

La situación de hartazgo y guerra interna es de tal calibre que en el último mes, Carmena ha trasladado un ultimátum a Iglesias. "Esto hay que arreglarlo", ha venido a advertir la alcaldesa al líder de Podemos. Este mismo martes, en una entrevista a Eldiario.es, Carmena lo reconocía sin tapujos. "Hay actitudes imprudentes entre algunos concejales. Lo que no se puede hacer como concejal de Grupo es trabajar en contra", se lamentaba.

 

Los concejales Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer, de Ganemos (IU). Junto con Pablo Carmona, Mauricio Valiente y Romy Arce, en el objetivo de Pablo Iglesias.

 

En Podemos comparten el diagnóstico, bajo una premisa añadida. Iglesias da por amortiazado el liderazgo de Ramón Espinar en Podemos Comunidad de Madrid, incapaz -por su acumulación de cargos y su lejanía de la vida orgánica del partido- de alzarse por encima del caos que protagonizan día a día moderados, Ganemos, los Anticapitalistas y los "francotiradores varios", como ironiza un diputado de Podemos por Madrid. En los dos últimos grupos milita la edil Romy Arce, otro de los quebraderos de cabeza de Carmena.

Iglesias no quiere perder esa joya de la corona  en 2019 y escuchando también los análisis que le ha trasladado su candidato in pectore a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Íñigo Errejón, ha decidido dar un paso adelante. Y como en el Ayuntamiento se vive una auténtica batalla sin cuartel, ha dado poderes a su general de cabecera.

Si el exJemad, José Julio Rodríguez, logra vencer las primarias para la Secretaría General de Podemos en la capital -enfrente está la anticapitalista Isabel Serra-, tiene ya un mandato expreso del líder.

Depurar la candidatura de cara a las municipales de 2019 de los representantes de Izquierda Unida, dinamitando el llamado Pacto de los botellines que él mismo firmó con Alberto Garzón ante la oposición encendida del errejonismo.

Si José Julio Rodríguez lo logra, habrá garantizado la continuidad de Carmena en la lista del 2019. Algunos dirigentes de Podemos reconocen que la purga de Ganemos puede llegar incluso mucho antes, en los tres primeros meses del próximo año.

El juego de tronos regresa tras la tregua del Vistalegre II. Garzón y los suyos son ahora los objetivos prioritarios.

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