28 de marzo de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez y Rufián arrastran al Rey Felipe a una ronda de consultas surrealista

El Rey y Pedro Sánchez en uno de sus despachos de trabajo en La Zarzuela.

El Rey y Pedro Sánchez en uno de sus despachos de trabajo en La Zarzuela.

En el inédito escenario en el que está atrapado el líder del PSOE, el portavoz que tiene la llave ha plantado al Monarca las dos últimas veces. ¿Habrá una tercera?



En el inédito escenario en el que Pedro Sánchez ha convertido su posible investidura, con un partido decisivo cuyo líder está en la cárcel y su número dos fugada de la Justicia, el sainete amenaza también con salpicar al Rey Felipe. Y en un lugar, el mismísimo Palacio de la Zarzuela, y en un momento, su ronda de consultas para designar al candidato, determinante para el futuro inmediato de España.

En la Casa Real se trabaja ya con un escenario sin precedentes. Que a partir del 3 de diciembre -cuando se constituyan las nuevas Cortes y sea elegido el presidente del Congreso- Felipe VI tenga que proponer un candidato a la Presidencia del Gobierno sin poder escuchar de viva voz al portavoz del grupo parlamentario que tiene la llave para que la investidura salga adelante.

Se trata de Gabriel Rufián, líder de ERC en el Parlamento, que ha plantado al Rey en las dos últimas rondas tras las elecciones del 28-A y del 10-N. Esquerra ha declarado a Felipe VI non grato desde su histórico discurso contra el procés el 3 de octubre de 2017. Es su enemigo público número uno.

Para que no queden dudas del escenario que se plantea en La Zarzuela a partir del 4 de diciembre bastan estas dos declaraciones de Rufián para justificar su boicot a la ronda de consultas tras el 10-N. "El Rey es votante de Vox". "No iremos nunca a ver a ningún Rey", advirtió.

 

Pablo Iglesias en una de las rondas de Felipe VI para la investidura.

 

El problema que se le plantea al Jefe del Estado es más formal y protocolario que otra cosa. Pero define bien el complicado escenario al que Sánchez ha abocado a las instituciones. Su socio preferente está en rebeldía contra el Tribunal Constitucional y, también, contra la Jefatura del Estado.

Cuando el 3-D haya presidente del Congreso -previsiblemente va a repetir en el cargo Meritxell Batet-, Don Felipe llamará a Zarzuela a todos los líderes de los partidos con representación parlamentaria. De menor a mayor. Y en estas citas escuchará la posición de cada formación. Es decir, el sentido de su voto respecto al vencedor de los comicios del 10-N. Sí, no o abstención.

A esa cita, Sánchez llegará con el sí de Unidas Podemos y el PRC -ya confirmados- y todo apunta que sumará también los apoyos de Más País, PNV, Coalición Canaria, BNG y Teruel Existe. Pero la confirmación decisiva la tendrán que verbalizar Esquerra y Bildu, que tiene un acuerdo de unidad de acción.

Felipe VI nunca ha despachado con sus portavoces. Tampoco parece que sucederá ahora, con lo que se producirá una anomalía institucional. Pero Felipe VI se ahorrará dos fotografías terriblemente incómodas.

"Hay mecanismos", aseguran a ESdiario fuentes de La Zarzuela ante el embrollo que se avecina. No quiere el equipo del Rey hacer futuribles. Aunque se tiene la convicción de que para cuando el Rey llame "a palacio" a los portavoces se sabrá ya si Rufián ha esgrimido la fumata blanca o la negra.

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