Confinamiento y estado de tensión

No llamen a la policía si no están dispuestos a solucionar sus conflictos con sus propios vecinos ni traten de dar lecciones a los uniformados

Duro e impredecible golpe para esta sociedad con esta pandemia mundial llamada coronavirus de la que no podemos olvidar incluso en las horas de sueño, de descanso y nada nuevo que añadir a la gran cantidad de ingesta de información que circula sobre el mismo por todas partes, unas veces más allá de lo dramático, penoso, angustioso y preocupante y otras veces con un tinte de esperanza de que esta pesadilla acabe para volver a la normalidad.

No estén absortos por horas incontables de TV ya que les afectará sin lugar de dudas. 

Todos sabemos un poco ya de lo que va y lo que tenemos que hacer y lo que no… además de tener activado el estado de alarma desde el día 15 de marzo, que como ya sabéis se ha prorrogado y lo que se pudiera prolongar más, que aún desconocemos. Lo que sea necesario con tal de controlar y vencer a esta locura que nos ha tocado vivir, pero obviamente con consecuencias de desprotección total para aquellos que menos tienen y todos los que dependen del trabajo para subsistir, para vivir. Situaciones desesperantes para la mayoría.

Mi preocupación viene (además de las consabidas medidas higiénicas y resto de precauciones que no son pocas) por las víctimas de la violencia en sus propios domicilios, donde lo privado es desconocido, donde los sucesos imprevisibles aparecen en ocasiones porque sí, añadidas las circunstancias de una convivencia más forzada y menos libertad para todos ¿pero qué medidas se van a tomar o se están tomando para garantizar la integridad de estas personas en situación vulnerable con todo los que nos está ocurriendo a nivel general?

 

Un confinamiento domiciliario durante tantos días nos va a poner a prueba a nivel de convivencia en familias en “situaciones normales “, no quiero imaginar lo que puede ocurrir en familias donde ya está presente la violencia y existe un nerviosismo constante, donde ya es el pan de cada día y donde no se denuncia hasta llegar a casos extremos, peligrosos, donde se aguanta, se calla, y se sobrelleva por el miedo, siendo una resistencia desesperante, pero… ¿hasta cuándo?

 

Según el Ministerio de Igualdad los servicios estatales contra la violencia de género están funcionando “al 100%”, los contratos con las empresas prestadoras de servicio de atención a través del 016 así como las que se ocupan de los dispositivos que se colocan a agresores y víctimas han sido modificados para que sus plantillas puedan teletrabajar. Dicho Ministerio comunica también que las comunidades autónomas han sido requeridas para informar de los servicios presenciales y no presenciales que están operativos para que el 016 no derive a ninguna víctima a un servicio que no esté operativo, siendo todos servicios esenciales.

Igualdad también ha publicado la “Guía de actuación para mujeres que estén sufriendo violencia de género en situación de permanencia domiciliaria derivada del estado de alarma por COVID 19”. Es una guía de preguntas y respuestas muy útil para aclarar dudas a las víctimas, con el título “Estamos contigo, la violencia de género la paramos unidas”.

También queda garantizada la operatividad de los juzgados de guardia para estos casos, de hecho y según se ha decretado para los funcionarios de la administración de justicia, se suspenden todas las vistas no urgentes quedando sólo aquellas que puedan suponer un perjuicio irreparable y se establecen servicios mínimos salvo… los juzgados de guardia y violencia que contarán con la totalidad de la plantilla.

Sobre cómo actuar en caso de que una mujer en situación de malos tratos este en estos momentos confinada con el agresor, la Comisión pide que estén siempre acompañadas de sus hijos y otras personas con las que convivan, si es el caso, para evitar situaciones de en las que se puedan producir las agresiones y según @mujeresjuezas:

“Si esta cuarentena te tiene aislada con tu maltratador, utiliza este número.

Está disponible desde la Asociación Social a las Víctimas de Violencia de Género:

900 100 009”

 

Además, recuerdan que en caso de necesitarlo pueden llamar al 016, al 112 o a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

 

También las mujeres víctimas de violencia machista podrán pedir ayuda en las farmacias simplemente diciendo “mascarilla 19”.

 

Y ante todo recuerda: NO ESTÁS SOLA.

 

Y otra cosa que nos llama la atención, en los domicilio donde estamos cada uno de nosotros encerrados en grandes comunidades de vecinos tenemos que ser comprensivos unos con otros, más tolerantes. A menudo observamos quejas por ruidos y otras memeces que se van haciendo grandes poco a poco, los nervios se disparan y con ello la falta de control de la ira, lo cual nos lleva a insultos, a veces a amenazas, y si el vecino hace ruido pues entonces el otro hace más para fastidiar. Con calma y cordura podemos llegar a soluciones sin llegar a estos enfrentamientos.

La solución no es generar más conflicto que el que ya existe. No llamen a la policía si no están dispuestos a solucionar sus conflictos con sus propios vecinos (porque ya hay ofensas consolidadas) y menos cuando tampoco están dispuestos a escuchar a nadie, se conocen todas las leyes y creen que saben más que un juez. No traten de dar lecciones a los uniformados que intentan resolver sus problemas, van al lugar porque alguien les llama y hacen todo lo que pueden.

*Grupo EmeDdona.

 

 

 

 

 

 

Comenta esta noticia
Update CMP