22 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez admite que no quiere a Iglesias en su Gobierno y revela su última oferta

El candidato del PSOE juega a la división de Unidas Podemos al pedir a su líder en La Sexta que dé un paso atrás y él, a cambio, meterá a ministros morados en su Ejecutivo.

Sin máscaras. Sin medias tintas. Sin rodeos. Esta vez sí, Pedro Sánchez ha hablado a calzón quitado sobre la negociación con Pablo Iglesias de cara a la investidura de la próxima semana, o de la no investidura. 

El candidato del PSOE ha reconocido en una entrevista en Al Rojo Vivo que el problema, simple y llanamente, es la entrada del líder de Unidas Podemos en su Consejo de Ministros. Que por ahí no pasa. 

"Un Gobierno con él no funcionaría", ha afirmado abiertamente Sánchez. "El principal escollo es la participación del señor Iglesias en el Gobierno", ha reiterado. No es posible que el señor Iglesias entre en el Gobierno". ¿Por qué? Porque dos líderes políticos de dos partidos que divergen en cuestiones como los presos del procés y el referéndum en Cataluña estaría abocado al fracaso, según él. 

"Necesitamos un gobierno cohesionado", ha dicho adelantándose a la sentencia del procés. "Necesitaré un vicepresidente que defienda la democracia española que diga que este país tiene un Estado social y democrático de derecho", ha añadido, mostrándose convencido, "sin duda alguna", de que si Iglesias diera "un paso atrás" y renunciara a entrar en el Ejecutivo, el acuerdo estaría hecho. 

Sánchez ha desvelado la última oferta que le hizo a Iglesias en una conversación telefónica que ambos mantuvieron el jueves por la tarde, cediendo (esta vez sí): que "personas cualificadas" de Unidas Podemos entren en el Gobierno. "Le ofrecí por primera vez a un partido a la izquierda del PSOE incorporarse al Gobierno de España. No estoy hablando de burócratas ni tecnócratas. Y la discrepancia, de nuevo, fue la participación del señor Iglesias", se ha lamentado. 

El presidente en funciones también ha sido meridianamente claro en la fecha de caducidad de su última oferta, echando así más presión sobre los hombros de Iglesias: o la acepta ahora o en septiembre no ofrecerá la entrada de miembros de Unidas Podemos en su Gobierno. De ni uno solo. 

"Mantengo la oferta hasta el día de la votación. Después no habrá ninguna otra fuerza en mi Gobierno, sino que apelaré a la abstención de todos para que gobierne la lista más votada", ha insistido.

A este respecto, el socialista ha contado que en los días que quedan hasta la votación de investidura va a ponerse en contacto, nuevamente, con Iglesias, Pablo Casado y Albert Rivera. A estos dos últimos les ha pedido una vez más ante las cámaras de La Sexta que se abstengan, no por él, sino "por España". 

Sánchez ha conocido en pleno directo que la única diputada de Unidas Podemos en el Parlamento de La Rioja ha tumbado la investidura de la candidata socialista. Y se ha enfadado. Las espadas de Iglesias siguen en alto.

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