27 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El fiscal Zaragoza acorrala a Jordi Sànchez y le desquicia: "No soy idiota"

Jordi Sànchez durante su declaración.

Jordi Sànchez durante su declaración.

El expresidente de la ANC padeció tres horas de duro interrogatorio por el fiscal del Supremo, que apuntaló la existencia de violencia en la algarada callejera del 20 y 21 de septiembre.

El fiscal Javier Zaragoza puso este jueves contra las cuerdas al expresidente de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sànchez, durante el intenso interrogatorio de tres horas que le hizo en el Tribunal Supremo. 

Zaragoza preguntó y preguntó a Sànchez para demostrar que lo que se vivió los días 20 y 21 de septiembre de 2017 a las puertas de la Consejería de Economía de la Generalitat fue un auténtico asedio en el que hubo violencia. Hasta el punto de que de madrugada el juez instructor tuvo que llamar al entonces mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, para que sacara inmediatamente de allí a los guardias civiles que estaban sitiados. 

El expresidente de la ANC defendió en todo momento que nunca hubo violencia, y en una de ésas el fiscal le preguntó: "¿Pero acaso usted ha visto cómo quedaron los coches de la Guardia Civil?".

Según Sànchez, él no fue consciente de los primeros daños hasta el día 20 por la tarde, cuando se dio cuenta de que había "ruedas pinchadas", por lo que aseguró que informó de ello al teniente de la Benemérita que estaba en la entrada del edificio.

Fue entonces, relató, cuando el teniente le comunicó que en el interior de esos coches había "armas largas", algo que, según ha comentado, le generó una "tensión como pocas veces" y de lo que no quiso hacerse "responsable". 

La referencia a los vehículos dañados dio para numerosas preguntas del fiscal y el acusado admitió por primera vez que "fueron algunos manifestantes" los que provocaron esos destrozos.

También sostuvo haberse subido a ellos solo una vez. Fue cuando, pasadas las doce de la noche, observó junto al presidente de Ómnium Jordi Cuixart que había personas que no habían hecho caso de su llamamiento de casi una hora antes para irse a casa y rodeaban aún la puerta de la Consejería.

En dicho momento alguien le acercó un megáfono y subió al coche de la Guardia Civil. Apuntado por el fiscal, admitió que en ese momento también aprovechó para convocar otra protesta para el día siguiente. "Yo puedo ser independentista, pero no idiota", respondió.

"¿Le parece normal que la secretaria judicial tuviese que salir por el edificio contiguo?", insistió el fiscal. "No me parece normal, pero la letrada declinó la salida (por el pasillo de voluntarios) porque tenía la percepción de que no era seguro. No hay ni un intento por parte de un agente de la Guardia Civil o miembro de la comitiva judicial de salir y tener que volver a entrar al edificio porque había alguien que se lo impedía", sostuvo Sànchez.

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