26 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La condena a la presidenta del PSOE extremeño borra la sonrisa a Pedro Sánchez

Carmen Heras.

Carmen Heras.

Menudo mazazo. Mientras el líder socialista se somete al debate de investidura y habla de corrupción, la máxima autoridad de su partido en Extremadura ha sido inhabilitada por prevaricar.

En peor momento no le podría haber llegado a Pedro Sánchez la noticia de la inhabilitación de la presidenta del PSOE de Extremadura y exalcaldesa de Cáceres, Carmen Heras.

Mientras el candidato a la investidura hablaba de corrupción y se batía este miércoles el cobre con Mariano Rajoy y Pablo Iglesias, el juzgado número dos de lo Penal cacereño condenaba a Heras y a sus exconcejales de Turismo e Innovación a ocho años de inhabilitación para cargo público por un delito de prevaricación administrativa.

El tribunal considera probado que la mujer que se sienta al lado de Guillermo Fernández Vara en la Ejecutiva del PSOE de Extremadura troceó un contrato contraviniendo la ley para no tener que sacar a concurso el festival de artes visuales Urban Screens.

Tanto el PP como Podemos se apresuraron a pedir al presidente extremeño que cese inmediatamente a Heras. "Sorprende que la reacción del PSOE haya sido 'esperar' a que Carmen Heras pida la baja del partido porque ya no caben medias tintas. El Partido Socialista y su secretario general deben actuar de inmediato contra cualquier tipo de corrupción", sostenían los populares de José Antonio Monago en un comunicado.

Se da la circunstancia de que Fernández Vara asistió este martes al discurso de Pedro Sánchez durante en pleno de investidura, y este miércoles también estuvo a primera hora en la tribuna, pero no para cuando saltó la noticia. Así se ahorró las preguntas de la prensa.

Este jueves se supo por el PSOE de Extremadura que en la próxima Ejecutiva se procederá al cese de Heras, solicitado por ella misma.

Éste es el segundo varapalo que recibe el líder socialista durante su examen parlamentario, que hasta él ha reconocido que tiene toda la pinta de que acabará en fracaso en la definitiva votación del viernes. 

Horas antes que la inhabilitación de la presidenta del PSOE de Extremadura se produjo el estallido interno del PSdeG, cuyo líder, José Manuel Gómez Besteiro, está imputado por cuatro delitos de corrupción. Y aun así Sánchez le mantiene en el cargo. 

 

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