18 de marzo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT
ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE

La Sucursal, un "deli bistrot" de barrio

Cuando lo profesional y humano destacan por cercana sencillez en un ambiente cuidado y gourmet es cuando el proyecto hostelero llega a su culmen. En La Sucursal lo bordan.

La Sucursal Chamberí es el local de un estupendo profesional hostelero y mejor persona, David Lobo y su mujer, también compañera de profesión, Clara Arburuas. Tras dos años en Madrid y traídos por una gran empresa hostelera catalana, de repente se vieron en la calle, ante el cambio de opinión gestora en la cadena, además tuvieron un gran problema de salud, felizmente resuelto, y finiquitadas y ganadas las reclamaciones laborales, tomaron la decisión de comenzar un mutuo proyecto personal.

Toman un local, cercano a su casa, en el chamberilero barrio de Bilbao Fuencarral, en la calle Sandoval, 4. Estrecho de entrada y más amplio al final en el comedor, se ha decorado en colores naturales, azul y maderas, y un mobiliario​ artesanal de reciclado muy bien terminado. Viste elegante, alegre y desprende serenidad y solvente confort.

A la entrada una barra, antes una mesa muy vintage, con flores y verdes, abierta pero interior, un estupendo sitio para vermutear un buen aperitivo o degustar una buena copa en estas tranquilas noches primaverales, recordando aquellas tertulias de vecinos.

La barra mediana, está muy bien surtida, estupenda para tomar alguna delicattesen entre horas o desayunar o almorzar a la mañana. Otra bonita y coqueta mesa, a mitad del amplio pasillo, para un grupo de seis, apartada y a salto caballo del salón y barra.

El comedor en la misma línea con unas 22 plazas en 6 ó 7 mesas. En las paredes una exposición de fotos en relieve confeccionado con papel metálico de Ferrero Rocher, una bella obra de Floren Retana Lobo.

La pareja lleva la atención y servicio personalmente acompañados de una simpática joven. En cuanto puedan abrir la terraza, contarán con una antigua compañera pizpireta y buena profesional con adecuado servicio, simpático y respetuoso. Esta filosofía es la que marca Lobo, atención y hospitalidad ante todo en un confortable ambiente informal.

Para lo de dar de comer, cuentan con otro excompañero como jefe de cocina, Guillermo Martín Lusardi, que con el concurso de la pareja, ha diseñado una carta para ese tipo de clientela, educada, culta, elegante, cosmopolita, muy vivida y sin complejos para comer jugosos bocadillos de pastrami, tostas de "roast duck", una versión de rosbif con magret de pato, o de quesos artesanales muy bien seleccionados, con los dedos y o chupárselos de lo rico que están.

Así podemos encontrar unos espárragos pericos, naturales, con salsa romescu; una rica ensaladilla, frescas y ricas ensaladas; patatas bravas (acabado barcelonés muy rico); una escalibada con sardina ahumada; carrillada sobre puré de papa y chirivía; un pulpo asado, bien de textura y punto o una hamburguesa de rabo de toro envuelta en crepineta, riquísima, de las mejores que he tomado.

Para acabar, deliciosos y diferentes chocolates con garrapiñada casera con picante y sal; un flan enriquecido en crema, sobre salsa de maracuyá, y tartas caseras de zanahoria, crema y una estupenda de cerveza​ stout, Guinness, que es de relamerse. En definitiva una oferta dinámica muy internacional y lo que hoy buscan tanto foodies como comunes a los que les gusta lo bueno.

Acaban de empezar poco a poco, y David, como conocedor, va tejiendo una oferta de vinos adecuada. Tomamos primero un blanco chardonnay de Montserrat, rico, seco y fácil beber y un clásico riojano como es el Marqués de Murrieta. Lo que les cuento, delicatessen puras en un acogedor y moderno espacio a unos precios muy templados. Los platos más caros son de 12 euros, pero son para compartir o casi como plato único. Cerca hay aparcamientos en la calle Fuencarral. Espero les haya gustado, a nosotros, sí y mucho.

LA SUCURSAL* CHAMBERÍ. c/ Sandoval, 4 28010. Madrid. T: 911 10 81 32

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