19 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La drástica decisión que el Rey Felipe debe afrontar ya sobre don Juan Carlos

Los Reyes acudiendo al cine la pasada noche en Madrid

Los Reyes acudiendo al cine la pasada noche en Madrid

Con la presión soterrada del Gobierno de Sánchez para que se produzca un alejamiento, el monarca deberá dar esta semana el paso más definitivo y desgarrador sobre el futuro del Rey emérito.

El Rey Felipe afronta una semana crucial para decidir el futuro de don Juan Carlos. Entre el fuego graneado de las exclusivas periodísticas sobre las supuestas idas y venidas de su fortuna personal, labrada a golpe de comisiones, y la presión soterrada del Gobierno de Pedro Sánchez para que corte de raíz toda relación con su padre, el actual monarca, que hasta ahora ha hecho gala de una exquisita prudencia y mesura en sus decisiones, habrá de tomar la decisión más drástica de su vida. Y de manera inminente.

La portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya le mostró el camino a Felipe VI esta semana, afirmando que el Ejecutivo "celebra todas las medidas pasadas y las futuras que se puedan impulsar para que se incremente la transparencia o se garantice la ejemplaridad de la Jefatura del Estado respecto al desarrollo de sus funciones".

 

Y más concretamente, y en relación a su separación del destino de su padre, la ministra portavoz dijo esto: "Cualquier avance que se pueda producir o no en esa materia le corresponde a la Casa Real. No es el Gobierno el que tiene que tomar decisiones en esa cuestión, sino que le corresponde a la Casa Real".

En esa misma línea se habían pronunciado antes el presidente, los vicepresidentes y algunos ministros, como una manera de sacudirse el 'muerto' y descargar todas las responsabilidades hacia el propio monarca y hacia la institución de la Corona. Solo el PP ha defendido sin fisuras al Rey, reclamando asimismo apoyo del Ejecutivo para él.

A este respecto, el líder de los populares, Pablo Casado manifestó en el homenaje a las víctimas de la pandemia su “respaldo a la Casa Real, una institución esencial, que es el símbolo de la continuidad histórica de España y por eso desde el PP defendemos a la Jefatura del Estado y a su majestad el rey frente a los ataques de algunos ministros del propio Gobierno”.

Y algunas voces aisladas, como la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, también ha dejado caer alguna puya contra la actitud del Gobierno de Sánchez en este asunto, mostrando su perplejidad por que "las instituciones del Estado tengan que quedarse solas defendiéndose a sí mismas en momentos de dificultad. (…) Todas las instituciones tienen que participar en la defensa del sistema. Lo contrario nos llevaría a un sálvese quien pueda".

Fuera de Zarzuela

Mientras tanto, se trabaja, y en firme, por dar salida a este brete. Y con soluciones radicales que deberán perfilarse esta misma semana.

La de mayor calado es retirar a don Juan Carlos del título de Rey y, por consiguiente, la supuesta inviolabilidad que defienden algunos expertos que todavía le asistiría y que abre un peliagudo debate jurídico.

 

Más visos de llevarse a cabo es la decisión de que el rey emérito abandone del complejo de Zarzuela. Patrimonio Nacional cuenta con propiedades que podrían servir como nueva residencia, pero hay temas pendientes como la seguridad y el personal que le asiste, que se verían involucrados en una medida como esta. Por no hablar del coste que conllevaría y las consiguientes críticas que podría generar.

El Pardo y La Quinta, en los alrededores de Madrid, son algunas de las alternativas que se han barajado. Como también el traslado de los Reyes a Zarzuela y que sus padres se instalen en la actual residencia de don Felipe.

Otras voces, mucho más drásticas, defienden abiertamente que don Juan Carlos deje de vivir de las cuentas públicas y se busque por sí solo una salida. Una medida, no obstante, que acarrearía muchos más problemas.

 

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