10 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un vídeo demuestra que la alcaldesa de Vic no fue racista "por error"

Anna Erra durante su intervención en el Parlament

Anna Erra durante su intervención en el Parlament

La alcaldesa de Vic, Ana Erra, no sufrió un 'patinazo' durante su intervención en el parlamento catalán y otro vídeo demuestra que el discurso del odio hacia lo español está presente.

"Lamento que mi intervención de hoy en el Parlament se haya malinterpretado y pido disculpas a quien haya podido molestar". Con estas palabras pedía disculpas la alcaldesa de Vic, Anna Erra, después de pronunciar el discurso más xenófobo y racista que quizá se haya podido escuchar en el seno del parlamento catalán. Sin embargo, existen vídeos que demuestran que no fue un desliz, sino que el discurso contra el castellano está muy presente en Cataluña.

Erra defendió en el pleno de este miércoles que los catalanes que dominan el catalán se dirijan en esta lengua a todas aquellas personas que "por su acento o por sus rasgos" no aparenten ser catalanohablantes, con el objetivo de "concienciar a los catalanes autóctonos que hayan nacido fuera de que hay que aprender el catalán y poner fin a la costumbre muy presente en determinadas zonas del país de hablar en castellano con cualquier persona que, por su aspecto físico o su nombre, no parezca catalana".

 Sin embargo, y a pesar de las disculpas, es un argumento que desde el independentismo se ha repetido varias veces y no en el intimidad, precisamente, sino que se ha utilizado, las plazas y los altavoces que le proporcionan los cargos y los partido para lanzar mensajes supremacistas contra todo lo que no representa la verdadera esencia catalana.

De hecho, circula por las redes un fragmento en el que los secesionistas aseguran que "solo los catalanes, los independentistas catalanes, quieren la independencia, la liberación de la nación catalana. No la quieren aquellos que hablan castellano en Cataluña. Esos son colonos, no son catalanes".

 

De esta manera, se demuestra que no fue una "mala interpretación" de sus palabras, tal y como ha intentado hacer creer, sino que su discurso, al igual que los que lo comparten e incluso acrecientan, está lleno de frases racistas y supremacistas contra más de la mitad de los habitantes de Cataluña, que o no quieren la independencia o simplemente, por educación y respeto al de enfrente, prefieren expresarse en castellano. Una lengua que, aunque no le guste, también es oficial en Cataluña.

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