23 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El "motín de los alcaldes" triunfa y obliga a Sánchez a enterrar su decretazo

La rebelión de los alcaldes ha borrado la sonrisa a Sánchez y a Ábel Caballero.

La rebelión de los alcaldes ha borrado la sonrisa a Sánchez y a Ábel Caballero.

La ministra de Hacienda, sale achicharrada de la estrategia de Moncloa y del presidente de la FEMP, da marcha atrás y permitirá a los ayuntamientos disponer de su superávit.

Ni la actitud soberbia de Pedro Sánchez y de su ministra de Hacienda, María Jesús Montero; ni la actitud desleal del presidente de la FEMP, Ábel Caballero, con los alcaldes de toda España a los que representa.

La unidad y la determinación de decenas de regidores de todas la capitales y ciudades del país -con independencia de sus colores políticos- han obtenido un éxito sin precedentes y, de paso, le han endosado a Sánchez la derrota más sonora desde su llegada a La Moncloa. Hasta tal punto que el Gobierno se ha visto obligado a rectificar, tumbado su plan en el Congreso para expoliar los ahorros de los municipios.

El Ministerio de Hacienda ha anunciado este lunes que va a impulsar un nuevo decreto ley para que los Ayuntamientos cuenten con más recursos para hacer frente a la crisis del coronavirus que, entre otras cosas, incluirá la suspensión de la regla de gasto para el año 2020, y tendrá un impacto superior a los 3.000 millones de euros.

Esta iniciativa llega después de que el Congreso tumbara el pasado jueves el decreto ley que recogía el acuerdo con la Federación Española de Municipios y Provincias para la cesión al Estado de los remanentes municipales, que sólo contó con los votos favorables del PSOE, Unidas Podemos y Teruel Existe. Todo además, con una rebelión de alcaldes que ha liderado el PP.

El objetivo del nuevo decreto, según ha informado el Ministerio de Hacienda y ha adelantado la ministra y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, es recuperar el 85% de las medidas que ya se incluían en el derogado decreto, como por ejemplo, la suspensión de la regla de gasto para este año.

Asimismo, Montero ha manifestado que su intención es que la regla de gasto también pueda quedar suspendida para el año 2021, aunque esto no se abordará todavía en este decreto, como tampoco se incluirán medidas relativas a los remanentes de tesorería de los ayuntamientos, el principal escollo que encontró el anterior decreto.

 

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha quedado 'achicharrada' por culpa de Sánchez.

 

En un comunicado, Hacienda ha reconocido a este respecto que se trata de un punto que ha evidenciado una "falta de consenso" por parte de los diferentes grupos políticos en el Congreso, por lo que prefiere dejarlo a un lado por el momento, aunque asegura tener "la mejor de las disposiciones" para escuchar las propuestas y soluciones alternativas de los grupos.

No obstante, la presentación del nuevo decreto, aunque no atienda esta cuestión, supone una rectificación por parte del Gobierno, en la medida en que la propia Montero descartó la semana pasada presentar desde el Ejecutivo una nueva iniciativa para recuperar las medidas que quedaron derogadas, e instó a los grupos a proponer alternativas.

En concreto, el nuevo decreto recuperará la suspensión de la regla de gasto para el año 2020. Esa regla, incluida en la Ley de Estabilidad Presupuestaria de 2012 impulsada por el anterior Ejecutivo del PP, restringía a los ayuntamientos el uso del superávit presupuestario, ya que solo permite a los consistorio destinar sus superávits para amortizar deuda o depósitos bancarios.

Ahora, tras fracasar el anterior decreto ley, el Gobierno volverá a proponer que se suspenda la regla de gasto en 2020 y, además, prorrogará el uso del superávit de 2019 para financiar inversiones financieramente sostenibles, cuyo impacto alcanza los 987 millones.

En el anterior decreto, la ministra, con acuerdo de la FEMP y el único apoyo de los alcaldes socialistas, impulsó una fórmula que permitía esquivar el veto de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y de la Constitución a la posibilidad de que los ayuntamientos registren déficit, de forma que los municipios que quisiesen podrían hacer un préstamos a la Administración del Estado por los más de 14.000 millones de euros acumulados en remanentes para recibirlos de forma progresiva durante los próximos diez años.

Los alcaldes que se opusieron al real decreto de Montero exigen que el fondo Covid de 5.000 millones para los ayuntamientos sea incondicionado, como a las comunidades autónomas, y que no dependa de los remanentes, siendo el Estado el que sufragase los fondos adicionales para los municipios. Por el momento, estos alcaldes a los que ha puesto voz el primer edil de Zaragoza, Jorge Azcón, han logrado una importante victoria sobre el Gobierno.

Caballero se lava las manos y se aferra al cargo

Por su parte y pese al varapalo recibido, el presidente de la FEMP, Abel Caballero, ha asegurado este lunes que la Junta de Portavoces de la Federación se ha mostrado "mayoritariamente receptiva" con el nuevo decreto del Ministerio de Hacienda que, a su juicio, "resuelve imperiosas necesidades" de los ayuntamientos después de que el Congreso tumbara el anterior decreto ley para el uso de remanentes municipales

El alcalde de Vigo ha afirmado que seguirán dialogando con el Gobierno para buscar "el enriquecimiento máximo para favorecer a los ayuntamientos" y ha señalado que la última propuesta del Ejecutivo infunde "una tranquilidad inicial" a los consistorios que veían "con agobio" su situación financiera.  Según ha dicho Caballero, en la reunión de este lunes no ha habido un cisma con los alcaldes que han logrado la derrota del Ejecutivo.

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