23 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Herrera sorprende con el político que elegiría para pegarse una comilona

Herrera, con su hija Rocío Crusset, en el programa de Bertín Osborne

Herrera, con su hija Rocío Crusset, en el programa de Bertín Osborne

En un encuentro con un grupo de oyentes, el popular comunicador reveló también cómo fueron sus comidas en Moncloa y el nombre del presidente qué mejor trato le dio.

La gastronomía, como es sabido, es la gran pasión de Carlos Herrera. Y de sus gustos culinarios, entre un sinfín de anécdotas, versó parte de un encuentro virtual que mantuvo con un grupo de oyentes y a los que sorprendió confesando el nombre del político que escogería sin dudarlo para irse a comer.

Antes, el líder de las mañanas en la radio española contó, por ejemplo, cómo fue el origen de 'los fósforos', el nombre que reciben sus seguidores. "Un día llamó una oyente a la radio y dijo que era una fósfora. Y yo le dije: 'Habrá querido decir usted una forofa'. Y el respondió: 'No, no, una fósfora. El que llamó después también dijo que era fósforo. Y el siguiente, también. Y así hasta nuestros días", contó.

María José Navarro, su compañera en el programa matinal en la Cope, y moderadora en este encuentro virtual, tuvo tiempo también para contar uno de los momentos más emotivos de Herrera frente al micrófono. "Fue ya hace muchos años. Carlos estaba hablando de una noticia sobre una niña con VIH a la que trataban muy mal en su colegio por la enfermedad. Carlos habló primero con la madre y luego con la niña. Y nunca he visto una entrevista con tanta sensibilidad, con esa manera fina de abordar las cosas con la gente de la calle que tiene Carlos. Me pareció una cosa extraordinaria y bonita", relató María José.

 

"Seguro que esa niña, que ahora será una mujer, no se acordará de nosotros. Pero nosotros sí de ella", agregó Herrera.

El comunicador también reconoció que, para él, hacer cada año el camino de Santiago le aporta "libertad" y que el momento cofrade más emocionante que ha vivido en su vida fue el primer encuentro con la Virgen de la Candelaria "allá por el año 77".

Y metidos en faena culinaria, Herrera asombró a los oyentes confesando el nombre del dirigente político se iría a comer. "Es más interesante comer con los que no estás de acuerdo, porque eso abre canales de conocimiento. Yo me iría a comer con Junqueras, que creo que come bastante bien", reveló.

"Dan muy mal de comer en Moncloa"

Y a continuación, Herrera contó con mucha gracia sus experiencias en Moncloa cuando iba a ver a expresidentes como González, Aznar o Rodríguez Zapatero. "En Moncloa dan muy mal de comer. Es para darles con una zapatilla de lado. Yo mantengo una relación muy buena con Zapatero, y eso que yo fui muy crítico con él. Le llamaba Rodríguez, algo que a él no le gustaba. Un día me invitó a comer en la Moncloa, y la verdad es que comí muy mal. Pero de todos los presidentes con los que he comido, es al menos el que hizo más esfuerzo para que me dieran un poco de gusto. Porque en Moncloa hay un sentido funcionarial de hacer la comida. En el Eliseo el vino más mediocre es para quitarte el hipo. Aquí venía un tío con un guante blanco y una botella de vino caliente, ponía un poco y se iba. ¡Pero hombre, primero enfríalo y luego tráelo!", narró.

En su opinión, Moncloa debería esmerarse más en servir comida a sus invitados. "El presidente del Gobierno de mi país, que es el país en el que mejor se come del mundo, no puede dar esta mierda que me acaba de dar. Y Zapatero me decía: 'Pues oye, el otro día vino el primer ministro de Hungría y le gustó' Y yo le contesté: 'Quiero ver los negocios que hacemos con Hungría en los próximos años'", contó Herrera, entre risas, admitiendo además que elegiría a Zapatero para irse de copas.

 

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