19 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Tezanos desata las especulaciones con su última maniobra en el CIS

El director del CIS, José Félix Tezanos.

El director del CIS, José Félix Tezanos.

En el momento más "caliente" del calendario electoral, el responsable de las encuestas gubernamentales vuelve a alterar las normas del organismo. Y pone en guardia a PP, Cs y Vox.

Primero revolucionó el CIS al eliminar las variables que modulaban las preguntas sobre la intención directa de voto, la popular cocina. Y cuando convirtió en mensuales los barómetros de voto, históricamente trimestrales.

Ahora, José Félix Tezanos, vuelve a modificar las reglas de juego. Pero, inexplicablemente, justo cuando va a comenzar el partido. Y, dado sus precedentes desde su enchufe en el cargo directamente aupado por Pedro Sánchez desde el departamento de encuestas de Ferraz, ha levantado de nuevo ampollas en el espectro político.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha decidido no realizar los barómetros de opinión de marzo, abril y mayo para centrarse en las macroencuestas electorales que debe acometer en este periodo electoral ante la acumulación de comicios.

En concreto, el CIS tiene la tarea de realizar dos encuestas preelectorales para la las elecciones del día 28 de abril, una sobre las generales y otra sobre las Cortes Valencianas, y menos de un mes después, ante la campaña del 26 de mayo, deberá hacer los correspondientes estudios sobre las elecciones europeas, las comunidades autónomas donde hay comicios y las municipales en las principales ciudades de España.

En contra de la práctica habitual de la etapa de José Félix Tezanos al frente de la institución, en estos estudios preelectorales no bastará con ofrecer los datos de intención directa de voto sino que el CIS tendrá que volver a la cocina para poder calcular un reparto de escaños.

Para la próxima semana se espera la presentación de los dos primeros trabajos, y especialmente la macroencuesta con 16.800 entrevistas para las elecciones generales, con asignación de escaños al Congreso.

Ese trabajo de campo con 16.800 entrevistas supone quintuplicar las cifras habituales de los barómetros mensuales, que tras la llegada de Tezanos pasaron de 2.500 a 3.000 cuestionarios. Además, y a diferencia de las encuestas telefónicas de empresas privadas, el CIS sólo realiza entrevistas personales con los encuestados en sus domicilios y completa cuestionarios de medio centenar de preguntas, lo que refuerza su valor sociológico. Una encuesta con esa muestra tan amplia y ese trabajo de campo tiene un coste de 300.000 euros.

Y, en paralelo, el CIS deberá empezar con las entrevistas personales para sus encuestas preelectorales de europeas, autonómicas y municipales, cuya presentación de calcula en torno al 9 de mayo y que también obligan a tratar los datos para asignar diputados y concejales.

Según han confirmado fuentes del organismo demoscópico público, todo este trabajo preelectoral ha obligado a dejar en suspenso los barómetros de opinión ordinarios, en los que el equipo de Tezanos decidió introducir preguntas de intención de voto todos los meses.

Así las cosas, tras su encuesta de febrero, en la que el PSOE sacaba 16,6 puntos al PP en voto decidido, el próximo barómetro de opinión ya no espera hasta junio, una vez concluido este apretado ciclo electoral de los próximos meses.

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