12 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Una nueva cláusula en el contrato pondría en un aprieto a Piqué

El jugador blaugrana Gerard Piqué en rueda de prensa.

El jugador blaugrana Gerard Piqué en rueda de prensa.

El club catalán sentó precedente a la hora de castigar las salidas de tono de sus jugadores con el caso de Sergi Guardiola y demostró una doble vara de medir con los desplantes de Piqué.

Tras la rescisión fulminante del contrato del jugador Sergi Guardiola por unos tuits en los que faltaba al respeto al FC Barcelona y a Cataluña durante la celebración de un Clásico en 2013, salen a la luz las estrictas exigencias que La Masía impuso a sus canteranos desde principio de temporada para ir por el camino correcto en sus comunicaciones a través de las redes sociales. 

Unas exigencias que se recogen de forma legal en una cláusula que desde hace tiempo aparece en los contratos que firma el club y que ponen en jaque al FC Barcelona por el diferente tratamiento que le da a los desplantes de sus jugadores en función del nivel que ocupan en la plantilla blaugrana.

Los repetitivos tuits que Gerard Piqué le dedicó a los madridistas parecen no formar parte de lo que la advertencia legal recoge como "cualquier salida de tono en las redes sociales, ya sean comentarios ofensivos o insultos graves" y que pueden llevar a la rescisión del contrato. Tal y como le pasó a Guardiola, que corrió a pedir disculpas pero poco pudo hacer ante la decisión tomada por la directiva del club. 

En el aire queda si la renovación que el defensa firmó con el club allá por mayo de 2014 incluía o no la cláusula que le metería en más de un aprieto ahora que la directiva del Barça ha sentado precedente a la hora de castigar comunicaciones personales.

Luis Enrique, entrenador del equipo catalán, valoró en rueda de prensa lo ocurrido: "No me sorprende. Todo lo que dejas en la red permanece, todo tiene rastro y hay que estar muy atento con lo que publicas. Máxime cuando formas parte del mundo del fútbol". Unas declaraciones que nada tienen que ver la política seguida hasta ahora. 

El FC Barcelona no es el único club deportivo que se propuso cuidar hasta el extremo lo que los suyos publican en la red. Entidades como el Villarreal, el Athletic Club o el Valencia trabajan con profesionales para fomentar la educación de sus jugadores y establecer un decálogo común para que el respeto por el contrario se mantenga también fuera de los terrenos de juego. 

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