23 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La lección de Italia que preocupa en Moncloa: Conte interrogado durante 3 horas

Pedro Sánchez y Giussepe Conte en una cumbre europea.

Pedro Sánchez y Giussepe Conte en una cumbre europea.

Mientras la Fiscalía en España boicotea la investigación de los jueces sobre la gestión de Pedro Sánchez, una fiscal se ha sentado cara a cara este viernes con el primer ministro italiano.

A buen seguro, el archivo de la causa sobre el 8-M resuelto este viernes por la juez Carmen Rodríguez-Medel habrá llevado el alivio al Gobierno. Pero en La Moncloa saben bien que aún queda mucho recorrido en los tribunales con las decenas de querellas presentadas contra Pedro Sánchez y varios de sus ministros, junto al doctor Fernando Simón, en el Tribunal Supremo.

Será el presidente de la Sala de lo Penal, Manuel Marchena, el que va a comenzar en breve a analizar cuales de esas denuncias son admitidas a trámite. Y la Abogacía del Estado y la Fiscalía General del Estado deberán entonces enseñar sus cartas.

Sin embargo, fuera de nuestras fronteras se ha producido este mismo viernes un hecho, una imagen (no pública) que aterroriza en La Moncloa: la de Pedro Sánchez interrogado por su gestión en la crisis del coronavirus. Su colega italiano, Giussepe Conte, ha atravesado por ese trance.

El primer ministro italiano ha prestado declaración durante tres horas ante la fiscal que investiga la gestión de la pandemia en la provincia de Bérgamo  y más en concreto por qué no se declaró como zona roja los municipios de Nembro y Alzano Lombardo, muy castigados por el coronavirus.

El jefe del Ejecutivo de Italia ha declarado ante la fiscal Maria Cristina Rota en su calidad de "persona informada de los hechos" en el palacio Chigi -La Moncloa italiana- y después ha sido el turno del ministro de Salud, Roberto Speranza.

Antes de Conte, ha prestado declaración durante dos horas la ministra del Interior, Luciana Lamorgese, y también lo ha hecho el presidente del Instituto Superior de Sanidad (ISS), Silvio Brusaferro.

La Fiscalía de Bérgamo trata de aclarar la cadena de decisiones que se adoptaron y que llevaron a no declarar como zona roja Alzano y Nembro a finales de febrero y posteriormente a imponer el cierre de toda Lombardía, donde se encuentra la provincia, el 7 de marzo ante la rápida propagación del coronavirus.

Los fiscales ya habían hablado con el gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, así como con su asesor en esta crisis, Giulio Gallera. Durante sus declaraciones, Fontana y Gallera defendieron que la decisión fue del Gobierno central, algo en lo que coincidió la fiscal Rota, quien dijo que instaurar una zona roja era competencia de Roma.

"No estoy para nada preocupado", había dicho previamente Conte, prometiendo que trasladaría a los fiscales "los hechos" en su conocimiento "de forma totalmente serena". "Cada vez que he tomado una decisión ha sido difícil, con tantas personas que han muerto y han sufrido, pero estoy tranquilo, he actuado con consciencia" y con el apoyo de los ministros y los expertos, ha insistido.

"Todas las indagaciones e investigaciones son bienvenidas", ha afirmado en cuanto a la posibilidad de una investigación parlamentaria por el coronavirus. "Los ciudadanos tienen todo el derecho a conocer y nosotros tenemos la responsabilidad de responder", ha añadido, incidiendo en que en todo caso es el Parlamento el que tiene que decidir abrirla. Y ya se sabe, cuando las barbas de tu vecino...

M.B
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