19 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Carme Forcadell juega con fuego: el juez Llarena, tentado de enviarla a prisión

Carme Forcadell sabe que si juega con fuego, se quemará.

Carme Forcadell sabe que si juega con fuego, se quemará.

La expresidenta del Parlament se está moviendo en el filo de la navaja y tiene al Tribunal Supremo encima. El magistrado se guardó un as en la manga por si tenía que revocar su libertad.



Mariano Rajoy marcó este viernes la fecha: el 17 de enero, miércoles, será la sesión constitutiva del nuevo Parlament salido de las urnas del 21-D.

Ello quiere decir que hay por delante casi tres semanas de tira y aflojas para elegir al nuevo presidente de la Mesa, un puesto de suma trascendencia que la pasada legislatura Carme Forcadell utilizó a su antojo para alterar órdenes del día en el último minuto y meter con calzador el debate sobre la ley independentista de turno. 

Ciudadanos ha anunciado que como ganador de las elecciones aspira a quedarse con ese puesto, muy bien remunerado con algo más de 140.000 euros brutos al año.

Pero el independentismo quiere seguir manejando el Parlament, y ello pasa por colocar a uno de los suyos en la Presidencia. ERC pretende que sea de nuevo Forcadell y que empiece cometiendo una alegalidad: reformar el reglamento para permitir una hipotética investidura telemática de Carles Puigdemont.

Sin embargo, las opciones de Forcadell van mermando a medida que se conocen las intenciones de ERC. No porque a ella no le queden ganas, sino por la complicada situación judicial de la que fue número cuatro en la candidatura de Esquerra.

Forcadell está en libertad después de haber pagado una fianza de 150.000 euros, acusada de un delito de desobediencia. El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena no la envió a prisión porque en su comparecencia ante él acató la Constitución y el artículo 155.

Aun así el magistrado se guardó un as en la manga antes de ponerla en la calle: "No se escapa que las afirmaciones de todos ellos (en alusión a todos los miembros de la Mesa que acataron la Carta Magna) pueden ser mendaces (…) sin perjuicio de poderse modificar las medidas cautelares si se evidencia un retorno a la actuación ilegal que se investiga".

Es decir, Carme Forcadell sabe que si sigue jugando con fuego, se quemará y el magistrado la enviará a la cárcel como a Oriol Junqueras. Por lo pronto el Supremo está al tanto de que ha viajado a Palma de Mallorca para recoger un premio en honor de los Jordis, de los que aseguró que están en prisión por "sus ideas".

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