12 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La ministra Delgado se hunde aún más al conocerse el favor que hizo a Villarejo

La actual titular de Justicia medió como fiscal de la Audiencia Nacional, al alimón con Baltasar Garzón, para que un lobista amigo del comisario no fuese extraditado a Guatemala.

Se le acumulan las explicaciones pendientes a la ministra de Justicia, Dolores Delgado, que este miércoles comparecerá en la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados para rendir cuentas por la grabación filtrada de la conversación que mantuvo en 2009 con el comisario jubilado José Manuel Villarejo, y en presencia del exjuez Baltasar Garzón, en la que se puede escuchar cómo llamó "maricón" a su compañero en el Consejo de Ministros Fernando Grande-Marlaska, o en la que aseguraba que prefería un "tribunal de hombres".

Y es que, según ha revelado El Confidencial, la actual titular de Justicia llegó a hacer un favor tan grande al comisario jubilado como tratar de evitar la extradición de un amigo suyo acusado de graves delitos en el extranjero. Y eso que, como se defendió en un primer momento, apenas se conocían.

 

En el nuevo escándalo desvelado por el periódico digital también figura Baltasar Garzón. Forma parte la investigación abierta por la Audiencia Nacional sobre la actuación de la ministra Delgado, entonces fiscal, y del exjuez Garzón para evitar que el ex embajador de Guatemala en Estados Unidos, Julio Ligorría, lobista de Villarejo, fuese extraditado a Guatemala, donde se le requería por delitos de financiación irregular de campañas electorales.

El exembajador se había reunido con Villarejo para tratar de obstaculizar la investigación, una acción que apoyó la actual ministra desde su función en la fiscalía, según informa el medio digital.

La entonces fiscal elaboró un informe para recomendar que no se extraditase al empresario español a Guatemala al asegurar que el gobierno de ese país no había acreditado que Ligorría hubiese cometido los delitos de los que se le acusa.

Y Delgado hizo todo eso sin haber tenido "relación profesional" con Villarejo, como llegó afirmar cuando estalló el escándalo de la grabación de la comida. La titular de Justicia, que ha evitado hacer declaraciones públicas en estas últimas dos semanas -incluso llegó a "reorganizar" su agenda-, aseguró que estas filtraciones eran un "ataque institucional".

De hecho, en uno de los distintos comunicados que ha emitido su departamento sobre este encuentro con Villarejo acusó al policía de haber creado una "estrategia procesal" consistente en "atacar al Estado", algo que ha sido negado por la defensa del excomisario.

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