12 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Unidas Podemos se cae "del guindo" y constata que Sánchez está jugando con ellos

La primera reunión de deshielo tras la investidura fracasada de julio fue larga pero infructífera. Los morados salieron pesimistas; los socialistas algo más confiados en que hay margen.

Se hizo esperar la primera reunión que el PSOE y Unidas Podemos celebraban tras la investidura fracasada de julio. Pero cuando llegó, ambas partes se explayaron, lo cual ya es una señal inequívoca de que los puentes no están tan rotos como parecía.

La política tiene estas cosas. El encuentro que los dos aspirantes a socios mantuvieron este jueves por la tarde en el Congreso se prolongó durante más de cuatro horas después de todo un verano incomunicados y lanzándose reproches.

El resultado es que sigue sin haber acuerdo, ni demasiados visos de haberlo. De hecho la delegación morada salió del Congreso “preocupada”, como resumió Ione Belarra después de caerse del guindo. “Han venido a presentarnos un programa electoral”, se quejó la portavoz de Unidas Podemos. Eso y una tercera vía que, en realidad, “es la primera” según ella: “Un gobierno de partido único”. 

Minutos después la portavoz del PSOE, Adriana Lastra, compareció ante las cámaras para mostrar el vaso medio lleno, aunque sin demasiado convencimiento. Lastra reconoció “diferencias” e insistió en que en una negociación “no puede haber reproches ni vencedores ni vencidos”. 

La socialista contradijo a Belarra al asegurar que el PSOE se ha movido “muchas veces” en estos meses, e insistió en que aún es “factible” un acuerdo. “Algo intermedio”. De hecho, contó que han quedado en seguir hablando. 

Acuerdo que en ningún caso pasará, volvió a insistir Lastra, en dar cabida a Unidas Podemos en el Consejo de Ministros. Aunque sí en “otros puestos” importantes para la “gobernanza del país” que no especificó. 

Durante la larga reunión, ella, Carmen Calvo y María Jesús Montero se dedicaron a explicar a los morados esas 370 medidas que Pedro Sánchez presentó en un acto el martes. Y también prometieron a Unidas Podemos que lo contenido en los Presupuestos que ambas partes pactaron antes de la convocatoria electoral seguirá en pie.

La cuenta atrás hacia el 23 de septiembre continúa en medio de una profunda desconfianza mutua. Los de Pablo Iglesias se malician que Pedro Sánchez tiene decidido ir a elecciones el 10 de noviembre y está haciendo un paripé. Y los socialistas temen que Unidas Podemos, al ver colmadas sus expectativas, opte por abstenerse e investir a Sánchez para después hacerle la vida imposible. Con ello evitarían el 10-N.

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