Botón del pánico para una sociedad no concienciada contra la violencia de género

El Ayuntamiento de Durango, en el País Vasco, ha puesto en marcha un dispositivo. Es un botón de seguridad, de color gris con forma de lágrima, y está conectado a la Policía Local

En la violencia de género no parece que avancemos según escuchamos en el día a día todo lo que sucede. Como mujer, me siento muy mal cada vez que pongo los noticiarios. Puedo parecer reiterativa, aburrida y muy pesada, pero dije y sigo diciendo que nos están matando, si, matando, asesinando…

Y ya da igual dónde, de qué forma, delante de niños, o el  motivo, da igual ya si eres su pareja, o ex pareja, la vecina o simplemente vas a tu aire haciendo lo que te da la gana, pero al presunto asesino se le enciende una luz en su cabeza, se turba, se le inyectan los ojos en sangre por tanta libertad, tanta independencia y tanta seguridad en si mismo de que el sistema falle… y va a por ella.

Su intención clara y contundente: o es mía o de nadie, o simplemente demostrar, una aburrida vez más, la superioridad violenta y agresiva del hombre sobre la mujer. Sea lo que sea, seguimos con miedo a ir solas a determinados sitios, a salir a correr, ir de compras, a llevar según qué vestimenta y procuramos pasar lo más desapercibidas posible, y todo esto de forma consciente e inconsciente. Haciendo caso omiso a la provocación, al insulto o a la crítica visceral. Siempre al lado de la salida de escape, huyendo de la confrontación y en ocasiones ocultándonos en las sombras y otras dando la cara, luchando por la vida.

Sigo enfadada al ver cada noticiario de televisión y muy impotente. No me gusta nada lo que observo, porque escuchar las noticias que, por desgracia, nos llegan a diario me quema el alma, (porque no nos engañemos, son diarias, constantes y reales, de todas las partes de España), hace que de una forma u otra tomemos nuestras precauciones, interioricemos un miedo que no deberíamos tener, más allá de la propia supervivencia natural, y que no deberíamos ni pensar, pero que te planteas en muchas situaciones, porque la sociedad todavía no esta preparada para afrontar este gran problema. Muchas medidas que no son resolutivas, ni firmes, ni tienen una probabilidad alta de éxito por la multitud de agujeros que presentan, que se alejaron allá por el año 2004 y que, siguen ahí, impidiendo la evolución.
Así que el Ayuntamiento de Durango, en el País Vasco, ha puesto en marcha una iniciativa muy interesante. Se trata de un dispositivo financiado con el dinero destinado por el Pacto de Estado contra la Violencia de género, aunque ya se le conoce como el botón del pánico. Es un botón de seguridad, de color gris con forma de lágrima, apenas mide 5 milímetros, funciona con una pila, necesita que el gps esté conectado a la red móvil o al wifi, y está conectado a la Policía Local.

La mujer que lo lleva y se encuentra ante una situación de inseguridad por violencia machista lo pulsa dos veces y en un ordenador de las dependencias de la policía local de Durango, un intenso color rojo aparece en la pantalla y se emite un sonido intermitente y grave que resuena en toda la habitación.

El agente abre una pantalla nueva y ve quién y dónde ha pulsado ese botón y contacta con la patrulla de guardia y y les da un nombre y una localización a la que tendrán que acudir de forma inmediata. Esa alerta, (y todo, según noticias de El PAIS ), es nivel 1 de prioridad. ¿Por qué no se adopta de forma automática en cada comunidad autónoma? 
Este dispositivo lo tienen ya muchas personas de la localidad mencionada, porque cualquier mujer vecina del municipio puede rellenar un formulario facilitado por el propio ayuntamiento y solicitar uno. Un acierto en su plenitud, por esa asistencia inmediata, urgente y necesaria. Felicidades a esas gestiones que hablan por sí mismas.
Ya en 2017,  crearon una App para compartir su ubicación y avisar a la policía. Este botón es la evolución de aquella aplicación, según Pilar Ríos, la teniente de alcalde y concejala de Igualdad, que lleva la alarma junto a un puñado de pulseras colgando de su muñeca izquierda. 
El botón inmediato. La urgente necesidad que puede tener una mujer ante cualquier situación de peligro, y la conciencia de que se hará algo, de que la protección es real, de que la preocupación es  obvia.
Magnífica iniciativa la de este ayuntamiento, que ha dado una respuesta inmediata a las vecinas para proporcionarles tranquilidad y ha sabido invertir excelentemente la financiación del Pacto de Estado.
Como todos los proyectos e iniciativas y buenas ideas, supongo que tendrán sus pros y sus contras, sus defensores y detractores, pero estaremos pendientes de la evolución y efectividad de este botón del pánico, que bajo mi punto de vista, con una sola mujer que salve, habrá valido la pena. Mas noticias de protección, mas prevención, y por supuesto más seguridad para todas aquellas mujeres que sufren estas situaciones de peligro.
 Y que ojalá se extienda al resto de la totalidad de España.

*Grupo EmeDdona.

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