Despide el verano con un baño mágico en la playa secreta del Algarve a la que se puede acceder a pie
Las temperaturas no bajan en el sur peninsular y permitirán disfrutar de unos días de playa, así que aprovechamos para descubrir el rincón portugués más bello, íntimo y, ahora, sin turistas.

Salida al mar de la playa.
La costa del Algarve, en el sur de Portugal, es un auténtico capricho de la naturaleza, donde la erosión del viento y el mar ha creado las 'piscinas' más increíbles para darse un baño. Este litoral ofrece formas y colores que seducen a cualquier viajero, ya sea por sus pequeñas calas de arena dorada u aguas turquesas, largas playas con dunas fósiles de tonos rojizos y un sin fin formaciones rocosas que dibujan arcos en el mar o cuevas.
Algunas de ellas son muy famosas como la Praia da Marinha y sus icónicos acantilados; la inaccesible Cueva de Benagil, a la que sólo se llega en barco; o la interminable playa salvaje de Falésia. Sin embargo en ESdiario ponemos rumbo hacia uno de los rincones más bellos y secretos del Algarve para disfrutar de los últimos días del verano, con una excelente temperatura y sin la masificación turística de los meses anteriores.

Playa de Falésia, Algarve, Portugal.
Pero antes de desvelar la playa a la que nos dirigimos cabe destacar que la costa del sur de Portugal es un espacio natural muy frágil, donde a la erosión natural se suma la de los humanos que transitan por la zona, así que habrá que intentar dejar la menor huella posible y atender a las advertencias de peligro con las que las autoridades portuguesas delimitan ciertas zonas, por el riesgo de desprendimientos.
Teniendo prudencia, nos dirigimos a la playa secreta del Algarve y para ello tomamos como punto de partida la playa de Sao Rafael, situada en el municipio de Albufeira, donde dejaremos el coche para emprender un sendero por los acantilados pasando otras playas como la de Los Piratas, porque para llegar a este lugar no necesitaremos ni barco ni kayak, se puede acceder a pie aunque con precaución puesto que no hay ninguna señalización en el sendero y nuestra intuición será la principal aliada.
El paraíso sí existe: Praia do Ninho de Andorinha
La playa en cuestión parece sacada de un anuncio o creada por la IA, sin embargo el paraíso existe y se llama Praia do Ninho de Andorinha (nido de golondrinas). La pequeña cala se encuentra en el fondo de los acantilados, rodeada por elevados muros de roca por todo su perímetro excepto por una pequeña salida al mar.
Y es que una vez que pisemos la arena veremos ante nosotros una especie de cueva con un agujero al fondo que da paso al océano.

Playa
Para acceder a ella habrá que ser cauto puesto que el descenso puede ser resbaladizo y un tramo de escaleras que tiene se encuentra bastante deteriorado. También en toda la costa portuguesa hay que prestar atención a las mareas. Aún así en temporada alta podemos ver a familias con niños bañándose en este lugar tan especial y en estos momentos, con un poco de suerte, podremos nadar solos en el paraíso.