Page dinamita el relato del sanchismo sobre el 23F: “Han muerto las teorías de conspiración contra el Rey”
El presidente de Castilla-La Mancha marca distancias con el discurso dominante en el PSOE y reivindica la Transición y el papel del Rey emérito justo cuando se conocen documentos desclasificados del 23F y se anuncia la muerte de Antonio Tejero

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page
Nuevo golpe interno al relato oficial del sanchismo. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha aprovechado la actualidad en torno al 23F para lanzar un mensaje que descoloca a más de uno en Ferraz y en La Moncloa.
Durante la inauguración del V Foro Económico Español de Castilla-La Mancha, Page se ha referido al fallecimiento del exteniente coronel Antonio Tejero, conocido el mismo día en que trascendía el contenido de los documentos desclasificados sobre el intento de golpe de Estado. Aunque ha dejado claro que una muerte “nunca es celebrable”, ha considerado que es “una buena coincidencia” que se haya producido al mismo tiempo que “han muerto las teorías de conspiración contra el rey Juan Carlos”.
Una afirmación de enorme calado político en un PSOE donde el discurso hacia la Corona ha virado en los últimos años al compás de los socios de Pedro Sánchez. Frente a esa corriente, Page ha defendido que hay “muchos que están dispuestos a minusvalorar la historia, o una de las mejores épocas de la historia de España, solo por hacer daño personal al rey Juan Carlos”.
El dirigente socialista ha ido más allá al señalar que, cuando llegue el momento, “este país tendrá que hablar de historia en mayúsculas”, al margen de “veleidades personales” y de los protagonistas. Y ha subrayado que cuando haya que hablar bien del Rey emérito, habrá que hacerlo “por nosotros mismos”, por sentirse orgullosos de una etapa en la que, según ha dicho, “prácticamente todo el mundo estuvo a la altura de las circunstancias”.
Page ha incluido también en ese reconocimiento al entonces monarca, a las instituciones del Estado, a los empresarios, a la Iglesia católica, a los sindicatos y a la sociedad española. Una reivindicación sin complejos del espíritu de la Transición y del sistema constitucional del 78, que contrasta con las cesiones y equilibrios del actual Gobierno con fuerzas que cuestionan abiertamente ese marco.
A su juicio, la solidez del sistema constitucional se explica por la huella que dejó aquel intento de golpe de Estado. Ha recordado que lo que pudo ser un episodio “de sangre” —incluso con la posibilidad de una matanza en el Congreso— terminó siendo una demostración de fortaleza institucional. “Pudiendo haber sido chusco, podía haber salido”, ha advertido, para poner en valor cómo se resolvió finalmente la crisis.
Las palabras de Page no solo reivindican la figura del Rey Juan Carlos y el papel de las instituciones en 1981, sino que suponen un torpedo en la línea de flotación del discurso más complaciente con el revisionismo histórico que anida en parte del bloque que sostiene a Pedro Sánchez. Una vez más, el barón castellano-manchego se desmarca y deja en evidencia las contradicciones internas del PSOE.