Giro en el 'caso Esther López': la Audiencia lo devuelve al juzgado tras un hallazgo en el chalé del sospechoso
. La aparición de una misteriosa trampilla hacia un sótano reabre incógnitas clave y obliga a retomar la investigación, dejando en el aire qué ocurrió realmente la noche de su muerte.

Esther López.
El caso por la muerte de Esther López suma un nuevo capítulo que podría cambiar el rumbo de la investigación. La Audiencia Provincial de Valladolid ha decidido devolver la causa al Juzgado de Instrucción número 5, al considerar que es «el órgano jurisdiccional encargado de la investigación» y que debe «resolver lo que estime oportuno» tras la aparición de nuevos indicios.
El detonante ha sido un reciente informe de la Guardia Civil en el que se comunica el hallazgo de una trampilla que conduce a un sótano en el chalé que perteneció a la familia del único acusado, Óscar, principal sospechoso del crimen. Este descubrimiento ha llevado también a la Fiscalía a solicitar «la devolución de las actuaciones a los efectos de que se practiquen las diligencias de información suplementarias indispensables».
Hasta ahora, el procedimiento ya se encontraba en fase previa al juicio con jurado popular. Sin embargo, la magistrada presidenta, cuya función se limita al enjuiciamiento, ha optado por devolver la causa a la jueza instructora para que valore si deben practicarse nuevas diligencias. La Audiencia evita pronunciarse sobre el fondo y deja la decisión en manos del juzgado.
Esther López desapareció la noche del 12 de enero de 2022 en Traspinedo y su cuerpo fue hallado 24 días después en una cuneta. Desde el inicio, las investigaciones situaron a Óscar como la última persona que estuvo con vida junto a la joven.
La Guardia Civil ha manejado diversas hipótesis, entre ellas una posible discusión que habría terminado con una agresión y un posterior atropello. El informe forense apunta a que la víctima agonizó durante cerca de una hora, algo compatible con este escenario. Además, se sospecha que el fallecimiento no se produjo en el lugar donde apareció el cadáver, lo que refuerza las dudas sobre lo ocurrido.
El comportamiento del sospechoso también ha generado interrogantes. A lo largo de la investigación ha ofrecido versiones diferentes sobre lo sucedido aquella noche: desde afirmar que dejó a Esther en la carretera porque quería continuar la fiesta, hasta asegurar que ella se bajó del coche para encontrarse con otra persona en un descampado.
A esto se suma el hallazgo de que disponía de dos teléfonos móviles y que había borrado información de uno de ellos, un dato que ha resultado relevante para los investigadores. Los últimos mensajes de voz enviados por Esther antes de su desaparición también han sido clave para reconstruir sus movimientos. En ellos, la joven dejaba claro que su intención era regresar a casa, lo que contradice algunas de las versiones ofrecidas posteriormente.
Con este nuevo giro y el hallazgo en el chalé, el caso vuelve a fase de investigación, lo que previsiblemente retrasará la celebración del juicio y mantiene abiertas incógnitas fundamentales sobre lo ocurrido aquella noche.