Mañueco inicia una nueva etapa en Castilla y León con el reto de culminar su legado
El dirigente popular afronta su tercera investidura respaldado por Vox y encara una legislatura decisiva que podría ser la última al frente de la Junta debido al límite legal de mandatos

Alfonso Fernandez Mañueco afronta la investidura este martes
Alfonso Fernández Mañueco afrontará este martes una de las sesiones de investidura más importantes de su trayectoria política. El presidente del Partido Popular de Castilla y León será reelegido como jefe del Ejecutivo autonómico gracias al acuerdo de gobernabilidad alcanzado con Vox, iniciando así una nueva etapa marcada por la estabilidad parlamentaria y por el desafío de consolidar el proyecto político que lidera desde 2019.
La sesión parlamentaria servirá además para abrir una legislatura especialmente significativa para Fernández Mañueco. No sólo porque supondrá su tercera investidura como presidente de la Junta, sino porque, salvo cambios legislativos o circunstancias excepcionales, podría convertirse en el último gran ciclo político de un dirigente que ha marcado los últimos años de la política castellanoleonesa.
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Patricia Rodríguez Corchado
Desde su llegada a la Presidencia en julio de 2019, Fernández Mañueco ha tenido que gestionar escenarios especialmente complejos. Primero gobernó en coalición con Ciudadanos, después afrontó un adelanto electoral que reconfiguró completamente el mapa político autonómico y, más tarde, lideró el primer gobierno de coalición entre PP y Vox en Castilla y León. Tras la salida de los de Santiago Abascal del Ejecutivo autonómico en 2024, mantuvo además la gobernabilidad en minoría durante los últimos meses de la legislatura.
El acuerdo alcanzado ahora con Vox garantiza una mayoría absoluta suficiente para sacar adelante la investidura en primera votación. Los 33 procuradores del Partido Popular y los 14 de Vox suman una mayoría holgada en las Cortes de Castilla y León, lo que permitirá a Fernández Mañueco iniciar una nueva etapa con una base parlamentaria más sólida de la que tuvo durante buena parte del anterior mandato.
Más allá de la aritmética parlamentaria, la nueva legislatura sitúa al presidente ante una oportunidad política de especial relevancia. El dirigente popular encara los próximos años con la posibilidad de culminar algunas de las principales líneas estratégicas que ha defendido durante sus mandatos: el fortalecimiento de los servicios públicos en el medio rural, la lucha contra la despoblación, el impulso económico de la Comunidad y la defensa del peso institucional de Castilla y León dentro del conjunto de España.
La normativa autonómica establece actualmente un límite de ocho años para la permanencia en determinados cargos institucionales, una circunstancia que convierte esta investidura en un momento especialmente simbólico dentro de la trayectoria política de Fernández Mañueco. Tras seis años al frente de la Junta, el dirigente salmantino afronta una legislatura llamada a definir buena parte de su legado político.
Por ese motivo, la sesión de este martes trasciende el mero trámite parlamentario. Para Mañueco supone la oportunidad de abrir una nueva etapa con la experiencia acumulada durante años de gobierno y con el objetivo de consolidar un proyecto que le ha convertido ya en uno de los presidentes más relevantes de la historia reciente de Castilla y León.